Zona Izquierda Setiembre 2012

 

Para el pasado lunes 3 de setiembre de 2012 las familias campesinas de Medio Queso de Los Chiles estaban esperando un nuevo desalojo policial de sus parcelas, ordenado esta vez en la vía administrativa por el propio Ministro de Seguridad Pública, Mario Zamora, a solicitud del terrateniente que ha estado pretendiendo esas tierras. Este conflicto agrario ya lo hemos estado tratando en esta misma columna y en otros artículos de Socialismo Hoy. Baste decir que este otro desalojo tampoco le prosperó al terrateniente en el tanto logramos dejarlo sin efecto en la vía legal dados sus groseros abusos e inconsistencias legales. Lo cierto es que el operativo policial que ya se tenía listo, tuvo que ser suspendido poco antes de ejecutarse.

Sin embargo, hoy aquí lo que queremos destacar es un nuevo hecho jurídico, que no conocimos sino hasta el día siguiente de esta situación y que bien puede insertarse en la sostenida política de represión y criminalización de las luchas sociales que han venido imponiendo los últimos gobiernos de la burguesía costarricense. En efecto, justamente el viernes anterior al anunciado desalojo – viernes 31 de agosto – salió publicado en la Gaceta Oficial el nuevo Reglamento para el trámite de desalojos administrativos presentados ante el Ministerio de Seguridad Pública. Hemos de decir que aun así se hubiese aplicado este nuevo y pulido reglamento a la situación de Medio Queso, la orden de desalojo seguiría siendo espuria por sus groseros vicios legales.

Obviamente el reglamento es un instrumento idóneo para favorecer a quienes soliciten los desalojos y arrasar sin más a quienes van a ser desalojados. Hoy en Costa Rica, cuando la voracidad y la presión sobre la tierra y las riquezas naturales es la punta de lanza de los grandes capitales agro-industriales, de las grandes industrias turísticas, desarrolladoras y extractivistas, un reglamento de esta índole esta sin lugar a dudas “hecho al propio”. Habrá que impugnar este reglamento en su conjunto pero por ahora destacamos sólo lo siguiente: 1- se instaura como un “proceso sumarísimo”, es decir, fulminante y sin mucha discusión y, 2- los recursos de revocatoria o apelación que se metan contra la orden de desalojo “no suspenden el desalojo”. Como se ve, aquí se impone la máxima “desaloje ahora y discuta después” lo cual significa que no habrá prácticamente ningún margen para ejercer la más mínima defensa contra la orden de desalojo y poco o nada importará entonces si esa orden es ilegal o inconstitucional incluso, como ocurrió precisamente en este último caso de Medio Queso.

Hoy no sólo penden innumerables amenazas de este tipo sobre el campesinado pobre que lucha por la tierra en Costa Rica, sino que la amenaza gravita sobre otro innumerable conjunto de comunidades en lucha por la defensa de sus derechos y riquezas naturales, incluyendo las comunidades indígenas. Toda las zonas costeras y limítrofes y allí donde están el recurso hídrico y demás riquezas naturales del país, son objeto de la rapiña capitalista para el desarrollo de sus grandes proyectos de extracción minera, super explotación mega-turística, expansiones piñeras, mega proyectos hidroeléctricos y urbanísticos, etc, etc.

Habrá entonces que hacerle frente a este nuevo adefesio de la represión y criminalización capitalista. Pero como decimos a menudo, estos no deben ser pleitos de abogados. Claro que hay que hacerle frente a ese Reglamento en lo legal. Pero aquí lo principal es la movilización y la resistencia organizada de los trabajadores, campesinos y comunidades en lucha por la defensa de sus derechos y de la misma soberanía nacional. Desde el Partido de los Trabajadores decimos que hay que convocarse y hacer de esta lucha, una gran lucha unitaria y nacional.