Zona Izquierda Julio 2011

 

El pasado domingo 26 de junio tuvo lugar en Honduras la Asamblea del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) encabezada por el derrocado ex presidente de ese país, Manuel Zelaya. El principal acuerdo allí fue la creación del Frente Amplio (FA) como partido político de oposición al Gobierno espurio del golpista Porfirio Lobo. Significa entonces que ya tenemos otro Frente Amplio en América Latina, programática e ideológicamente similar al que está actualmente en el Gobierno en Uruguay o al que ya tenemos aquí en Costa Rica y en la misma línea – aunque con otras denominaciones – del MAS de Evo Morales, el PSUV de Hugo Chaves, PT de Lula-Dilma y demás en Ecuador, El Salvador, Nicaragua, Perú, Paraguay, Argentina. Es decir, en la misma línea del Progre-Socialismo del Siglo XXI, hoy de moda en toda la región.  

Dijo Zelaya: “Aquí estamos construyendo un socialismo democrático que yo llamo liberalismo prosocialista”… ¡ Madre mía ! ¿ qué otros grados de charlatanería y confusión programática tendremos que seguir escuchando en esta época ?… ¿ Alguien podría decirnos cómo se come ese socio-pinto del “liberalismo prosocialista” ?… ¿ cuánto más tendremos que seguir viendo envilecerse el concepto del Socialismo ?…Por supuesto que Zelaya puede ( y debe ) seguir diciendo hasta misa. Al fin y al cabo esa es su nueva credencial de progre-socialista apta para el consumo de las izquierdas conciliadoras aquí y en toda América Latina.  

Honduras sigue hoy bajo un gobierno espurio, engendro de un golpe de Estado militar que perturbó el orden democrático-burgués impuesto por el mismo imperialismo en toda la región. Hoy, como lo dijimos en otro momento, con el regreso de Zelaya el imperialismo ha vuelto a meter en su redil a todas las burguesías latinoamericanas, con respecto a la situación hondureña y a la OEA. Ese trabajo sucio del imperialismo lo llevaron a cabo Hugo Cháves y Jose Manuel Santos y como lo estamos viendo, la maniobra estabilizadora del imperialismo está dándole sus frutos. Para empezar, se ha terminado de legitimar a ese gobierno espurio hondureño, han quedado impunes los asesinatos que siguieron al golpe, la represión y criminalización del movimiento de masas hondureño ( educadores, universidades, periodistas, mujeres, campesinos ) sigue su curso, y los planes de ajuste, super explotación y depredación de los trabajadores y las riquezas de Honduras siguen profundizándose. El corolario de toda la maniobra lo culmina ahora Zelaya con esta propuesta tramposa de un FA que no hace otra cosa que apuntalar la repodrida institucionalidad del Estado burgués hondureño.

Esa es precisamente una de las formas que asume la política de reacción democrática del imperialismo cuando esta se aplica a aquellos movimientos de masas ( como el hondureño ) que tienden a salirse objetivamente de la lógica capitalista y del chaleco de fuerza de la institucionalidad del Estado burgués. Y hoy el discurso “izquierdoso” de Zelaya a eso apunta:” Propongo la creación de un fuerza política revolucionaria, democrática, propongo la creación de un Frente Amplio de Resistencia Popular…la unidad de todas las fuerzas del Frente de Resistencia, no importa que todos tengamos diferentes opiniones…estamos creando una nueva era en Honduras incluyente, pacifista y en resistencia.”

Aquí el punto no es tanto que Zelaya se nos presente ahora “socialista” y “revolucionario”. Tendría que serse muy ingenuo para dar crédito a semejante mutación política de un oligarca consumado. Aquí el punto es el rol desmovilizador de la lucha anti-dictatorial y anticapitalista que protagoniza el movimiento de masas hondureño. Y el punto también lo es el tramposo proyecto poli-clasista del izquierdismo progre-socialista que hoy cunde en América Latina.