¡Unidad de los trabajadores para derrotar la ley de empleo público en las calles!

  • Solo la unidad de la clase trabajadora en las calles puede derrotar la ley de empleo público. Preparemos desde las bases la unidad sindical y la huelga.

El gobierno más antipopular de los últimos años avanza en su plan

Finalmente ha llegado a la Asamblea Legislativa el proyecto de ley 19 506, mejor conocido como la Ley de Empleo Público, este proyecto es una parte importante de un durísimo proyecto de saqueo y súper explotación que ha impuesto el gobierno de Luis Guillermo Solís  en los últimos tres años.

La ley de empleo público forma parte de una serie de ataques, a saber: 1) Una aumento sistemático en el desempleo y la súper explotación laboral, con el objetivo de reducir el valor de la fuerza de trabajo; 2) Apoyos sistemáticos legales e ilegales a los grandes grupos empresariales: defensa de la Ley de zonas francas, aumento en el volumen de concesiones de obra pública,  pago puntual de la deuda interna y externa a los grandes tagarotes, 3) Permisividad a la práctica empresarial de evadir impuestos y obligaciones con la CCSS; abultando el déficit fiscal 4) Protección incondicional de los latifundios y el monocultivo. 5) Recorte de 17 mil millones de colones a convenciones colectivas de los empleados públicos; 6) Recortes en el presupuesto nacional, en áreas sensibles como salud y educación; 7) La implementación efectiva del salario único en instituciones como el Ifam y los bancos; 8) Tarifazos y aumentos salariales de 10 colones; 9) aumento en el aporte laboral al IVM, protegiendo así a los empresarios y castigando a los trabajadores. 10) Aumento en la inversión en represión policial y judicial para sofocar la protesta social.

La ley contra el empleo público: Un ataque más

Por lo tanto la ley 19506 representa un ataque más de parte del empresariado y sus partidos políticos contra el pueblo trabajador, los empresarios y los partidos patronales quieren que la crisis capitalista se siga descargando sobre los hombros del pueblo trabajador. En este caso el ojo del huracán somos los empleados públicos.

La ley 19 506, es un proyecto nefasto que busca destruir las conquistas salariales de los empleados públicos: plantea recortes a las anualidades, a la dedicación exclusiva, a la disponibilidad y en el tope de cesantía, que se reduce a 8 años. Además muchos de los pluses salariales dejan de ser considerados derechos adquiridos y su asignación depende de la evaluación del desempeño.

Pese a estas medidas lo más nefasto del proyecto es que debilita extremadamente la capacidad de los sindicatos de negociar colectivamente. Es decir si con la Reforma Procesal Laboral el gobierno (con la ayuda inestimable del Frente Amplio) debilitó el derecho a huelga, con este proyecto piensa debilitar el derecho a la negociación colectiva, dejando a los sindicatos casi al nivel de las asociaciones profesionales.

Este es uno de los frutos más amargos de la concertación

El proyecto 19 506 fue impulsado originalmente por Sandra Pizk del PLN, pero la verdad es que todas las fuerzas políticas presentes en el parlamento y todos los bloques sindicales han contribuido de distintas formas  para dar nacimiento a ese engendro anti sindical y anti obrero.

En vez de un rechazo categórico a cualquier pérdida de derechos y una campaña enérgica en defensa de las conquistas laborales y el derecho a la negociación colectiva a través de la movilización directa e independiente, tuvimos dos años de idas y venidas de los dirigentes sindicales a los despachos parlamentarios del PLN, el PAC y el Frente Amplio. Tanto los burócratas sindicales, como el bloque de gobierno (PAC/FA), como el bloque opositor (PLN) pusieron todos su esfuerzos para que “saliera un buen proyecto” y al final como no podía ser de otra forma salió un proyecto anti popular.

Las dirigencias sindicales (BUSSCO, Patria Justa y APSE) nos han llevado a un “callejón sin salida”, no han organizado a las bases para una lucha de largo alcance.

Su línea es y fue la confianza en el gobierno y en el Frente Amplio y sus mesas de diálogo parlamentario. Ya la confianza en el Frente Amplio ha producido resultados desastrosos y anti populares de esta forma fue aprobado los empréstitos a la Ruta 32 y la Reforma Procesal Laboral.

En este momento, cuando el gobierno presionado por el FMI y los empresarios lanza el proyecto de empleo público, entonces el FA y las direcciones sindicales se “rasgan las vestiduras” y llaman sin fecha, ni preparación precisa una “Huelga general indefinida”.

Mientras el BUSSCO y Patria Justa llaman sin preparar seriamente la huelga, la APSE ha hecho gala de burocratismo, llamando directamente a no parar, además de construir una absurda división entre “los privilegiados del sector público” y los docentes, comportándose así como verdaderos esquiroles de la lucha.

Cada bloque sindical, hace lo propio para culpar al otro, mantener la división y desorganizar la lucha, de esta forma han venido preparando su capitulación final al gobierno.

Pero aún estamos a tiempo para revertir este curso, presionados por sus propias bases y por la intransigencia del gobierno el BUSSCO ha planteado una fecha: 6 de Febrero, 6:00 am. El fijar una fecha, no esconde el obvio movimiento de esta ala de la burocracia de negociaciones de última hora con el gobierno y sus personeros.

Aquí el elemento central es la fuerza que pueda venir desde abajo, desde las bases sindicales, especialmente las bases apsinas y docentes que ya en otras ocasiones han logrado imponer desde las bases huelgas a su dirección.

Desde abajo debe crecer un movimiento que le exija a las direcciones de los dos bloques sindicales (BUSSCO, Patria Justa) y APSE, que abandonen: 1) Su concertación con el gobierno. 2) Su política de espera pasiva y desorganizada. 3) Su criminal división de los empleados públicos. 4) Su falta de política par a incorporar demandas sentidas de los trabajadores de las empresas privadas y el pueblo pobre, por ejemplo los aumentos en el IVA y la cotización laboral al IVM .

Del movimiento sindical debe nacer una clara exigencia al Frente Amplio de que abandone su política de co gobierno, de “oposición amistosa” y contribuya seriamente al boicot en el parlamento de la agenda anti popular que impulsa el gobierno.

Desde el Partido de los Trabajadores, llamamos a buscar otro camino, el camino correcto  es organizar la lucha desde las bases, amplia y democráticamente, con un plan escalonado que prepare una huelga general contra los ataques de la patronal, con medidas y reivindicaciones que incorporen a los padres de familia, a los estudiantes y a los trabajadores del sector privado.

¡Abajo la ley 19506! ¡Abajo el plan de súper explotación del Gobierno de Luis Guillermo Solís! ¡Hay que preparar, organizar e imponer desde las bases la huelga general! Por la construcción de comités unitarios de lucha que unan a los empleados estatales, a los trabajadores del sector privado y al pueblo pobre contra el gobierno!

19/01/2016.