Un partido Socialista

Desde el PT creemos que el capitalismo en cierto modo sienta las bases para el socialismo. La producción de las mercancías y la riqueza, hoy en día se hacen de forma social, es decir la producimos entre todos. Sin embargo la apropiación de esa riqueza no es social, es privada. Por ejemplo la riqueza que se produce entre todos los trabajadores en una fábrica no se la dejan los trabajadores, sino que se la deja el dueño de la fábrica que no hizo nada.

Por otro lado el dueño de esta fábrica produce lo que el quiera en la cantidad que le parezca más conveniente, no produce realmente lo que se necesita.

Todo esto es lo que lleva a que el capitalismo produzca cada vez más miseria para la mayor parte de la humanidad. La única salida a esto es la construcción de una economía socialmente planificada, adonde sea el conjunto del pueblo trabajador, y no un puñado de burgueses y accionistas, quienes decidan cómo, cuánto, qué y para qué producir. Es decir una sociedad donde la producción se ponga al servicio de satisfacer las necesidades de la humanidad y no los caprichos y privilegios de unos cuantos.

La única forma de lograr esto es acabando con la propiedad privada de los medios de producción. Esto no significa que no tengamos derecho a tener una casa, como algunos intentan ridiculizar; significa que las grandes empresas e industrias, donde se produce la riqueza no pueden ser de propiedad privada.

Después de la restauración del capitalismo en la Unión Soviética y el Este europeo, el imperialismo y las burguesías nacionales de los diferentes países lanzaron una fuerte ofensiva para tratar de convencer a la clase trabajadora que el socialismo había fracasado, y que era la demostración clara que el capitalismo era superior que el socialismo. Esta campaña presionó mucho a los activistas y organizaciones de la izquierda y terminaron derrotados y dejaron de reivindicar la lucha por el socialismo y se dieron a la tarea de “humanizar el capitalismo” y tratar de distribuir la riqueza. Este es el caso de lo que reivindica el Frente Amplio y los gobiernos “progresistas” de América Latina.

Desde el PT creemos que querer “humanizar el capitalismo”, redistribuir la riqueza, y conquistar definitivamente mejores condiciones para la clase trabajadora, todo esto sin acabar con el capitalismo es una utopía reaccionaria. Una utopía porque lo que plantean es imposible de realizar. Nos parece que el capitalismo no se
puede humanizar, la riqueza no se puede redistribuir en el capitalismo. Decimos que es reaccionaria porque estás ideas solo sirven para sostener el capitalismo y evitar que los trabajadores decidan luchar por el socialismo.

Hoy más que nunca está quedando claro que es imposible humanizar el capitalismo. Europa que era el referente del “capitalismo con rostro humano” ha demostrado que eso era sólo una máscara, y que debajo se escondía el capitalismo tal y como es: voraz y depredador. En el marco de la crisis económica está mostrando su verdadera cara, y ha salido a arrebatarle a la clase trabajadora todas sus conquistas, aumentando la edad para pensionarse, quitando servicios de salud, aumentando la miseria y el desempleo.

La distribución de la riqueza tampoco es posible en el marco del capitalismo, al contrario cada vez más y más los ricos se vuelven más ricos y los pobres más pobres. Inclusive existe un puñado de empresas que superan el PIB de la mayoría de los países subdesarrollados.

Algunos compañeros opinan que sí es posible que se distribuya la riqueza, por ejemplo, cuando nos organizamos y luchamos podemos conquistar un aumento en el salario, que puede verse como una forma de distribuir la riqueza. Esto es muy cierto, de hecho la única forma de tratar de arrancarle algo al capitalismo es luchando, pero debemos llevar esta lucha hasta las últimas consecuencias y derrotar al propio capitalismo, de lo contrario más temprano que tarde perdemos el terreno que hemos ganado. Este es el caso del derecho a vacaciones o a la jornada de 8 horas. Estas fueron conquistas muy importantes de la clase trabajadora, pero producto del deterioro de la economía capitalista, cada vez más son un cuento del pasado

Es por esto que no basta con luchar por mejores condiciones para la clase trabajadora, hace falta luchar por destruir el capitalismo y construir una nueva sociedad socialista, donde estas conquistas sean permanentes.