Las madres jóvenes y adolescentes tienen mucho por qué luchar

En Agosto, desde el Partido de los Trabajadores y su colateral Lucha Mujer proponemos luchar por una maternidad con derechos. Por eso, denunciamos la situación que viven miles de madres jóvenes en donde sus derechos se violentan día a día.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) en el  2013, 12 451 mujeres entre los 15 y 19 años se convirtieron en madres. La mayoría de estos embarazos no son planificados.

Esto se debe a que la educación sexual que el Estado ofrece es insuficiente y queda en manos de docentes sin la capacitación necesaria. Exponiendo a las y los adolescentes a la reproducción de prejuicios, junto a la presión ejercida por las instituciones religiosas; causando limitaciones para que puedan tomar decisiones acertadas y responsables

Por otro lado, está el difícil acceso a métodos anticonceptivos. Datos de la última Encuesta Nacional de Salud Sexual y Reproductiva (2010), indican que en los tres métodos anticonceptivos más utilizados la responsabilidad recae en la mujer. Para una mujer joven acceder gratuitamente a estos métodos significa: 1. Reconocer ante el personal médico que está teniendo relaciones sexuales, lo cual no es bien aceptado en la sociedad  y 2. Hacer fila en la madrugada junto con sus vecinos y vecinas enfrentándose a perjuicios. Si quisiera evitar esto se vería obligada a comprarlos y en muchas ocasiones, para una adolescente que aún no tiene independencia económica, es difícil mantener ese gasto.

Una vez que una joven queda embarazada y sobre cuando ya son madres es difícil mantener sus estudios, aunque son mujeres luchadoras que quieren mejores condiciones de vida, aparecen muchas barreras que las aleja de lograrlo. Problemas para cambiar su uniforme una vez que avanza el embarazo, las presiones económicas, la falta de espacios de lactancia, la poca flexibilidad de horarios para que puedan estar con sus hijos y la falta de centros de cuido para que puedan estudiar, terminan traduciéndose en la imposibilidad de seguir estudiando.

Sin acceso a la educación, disminuyen las oportunidades de un mejor futuro, aumentan las desventajas de entrar al mercado laboral y por ende de conseguir un empleo digno. Todo esto las arrastra a la pobreza, a riesgos de salud para ellas y sus hijos, a la dependencia económica de otra persona y a la vulnerabilidad de ser víctimas de violencia.

El Estado no brinda herramientas suficientes para mejorar sus vidas. Las becas especiales no cubren a la totalidad de adolescentes embarazadas, los programas de educación técnica que promueve como “estudia vale por dos” no garantizan el acceso a un empleo que logre cubrir sus necesidades. No cumple la Directriz del MEP que obliga a Centros de Estudio a acondicionar espacios de lactancia. No avanza en derechos sexuales y reproductivos, no garantiza servicios especializados de salud para las madres adolescentes en todos los centros de salud del país.

Por eso desde el Partido de los Trabajadores llamamos a todas las madres jóvenes víctimas de esta situación y a los hombres y mujeres de nuestra clase, a redoblar nuestras filas para exigir al gobierno  mejoras en las  condiciones de vida y el respeto a los derechos de las madres.

¡Por educación sexual laica y acceso a métodos anticonceptivos de calidad y gratuitos!

¡Por atención diferencial en todos los centros de salud para la madre adolescente desde su embarazo!

¡Por oportunidades reales de acceso a educación de calidad!

¡Por centros de cuido en lugares de estudio!

¡Por centros de cuido en los lugares el de estudio!

¡Por becas para poder estudiar!

¡Por espacios de lactancia en los centros de estudio!

¡Por oportunidades de trabajo digno!