¿Quiénes negocian y cómo negocian?

IMG 0636Toda la clase trabajadora del país recuerda el pasado aumento salarial del sector público, donde el gobierno decretó de manera unilateral un aumento ridículo de cinco mil colones, pasándoles por encima a los representantes de los trabajadores. La justificación fue el actual déficit fiscal producido por la evasión fiscal de los empresarios locales y las transnacionales. Ante esto el movimiento sindical rompió la mesa de negociación con el gobierno y lanzó la movilización del pasado 15 de febrero donde cerca de veinticinco mil costarricenses fueron a las calles para rechazar ese insulto de aumento y rechazar la ley de empleo público.

Un acuerdo que se demostró nefasto
Sin embargo, pese a que existía un gran rechazo a las políticas del gobierno y una alta disposición a la lucha, como lo demostró la movilización del 15 de febrero, la mayoría de las organizaciones sindicales como la ANEP, UNDECA, ANDE, Rerum Novarum y la CMTC, firmaron un acuerdo con el gobierno donde aceptaban el decreto salarial de los cinco mil colones, y deponían la movilización que se venía desarrollando. A cambio el gobierno se comprometía a:

“El Gobierno presentará en el seno de la CNSSP la iniciativa de Ley de Empleo Público para su discusión y eventual acuerdo, previo a su remisión para trámite ante la Asamblea Legislativa. Dicha discusión será por un plazo que no podrá exceder los seis meses. De no alcanzarse un consenso entre las partes sobre el proyecto de ley en el plazo establecido, el Gobierno remitirá la iniciativa para su respectiva tramitación legislativa. En cualquier situación, el proyecto de ley, u otra iniciativa en esta dirección, se apegará a los principios constitucionales, respetando los derechos adquiridos, convenios colectivos de trabajo, convenios de OIT ratificados por el país, y no contemplará la modalidad de salario único”.

Este acuerdo fue roto por el gobierno de Laura Chinchilla ya que en el proyecto de Ley de Eficiencia de las Finanzas públicas, el gobierno incluye el salario único y pretende acabar con los pluses salariales de todo el sector público. Pero ante esta situación las burocracias sindicales no han salido a denunciar al gobierno sino que le aplauden en la conferencia de la OIT y le ruegan por seguir en la mesa de negociación.

Las bases deben exigir democracia

Ante el balance que dio la negociación pasada y las constantes traiciones a las que estamos acostumbrados por parte de burócratas como Albino y Rodrigo Aguilar, los activistas independientes deben exigir democracia dentro de los sindicatos, y exigir asambleas para definir los montos de negociación y para firmar los acuerdos con el gobierno.

También debe exigirse que la política de unidad sindical deba discutirse dentro de los sindicatos ya que la dirección de ANEP y la Rerum Novarum se niegan constantemente a los llamados que se hacen desde la Coordinadora Nacional de Lucha para unificar las luchas. Las bases tienen derecho a discutir y decidir sobre esa política de atomizar las fuerzas de la clase trabajadora.