¿Cuál proyecto necesitan la clase trabajadora y la izquierda de nuestro país?

 

  • A propósito de las recientes posiciones del Frente Amplio…

 

 

050413villaltaLas recientes posiciones del Frente Amplio en temas como la venida de Obama, la Ley de Incentivos Médicos y la coalición burguesa nos obliga a discutir con claridad el tipo de proyecto que hoy representa esta organización.

Desde el PT no creemos que estas posiciones y este giro a la derecha se deban a una casualidad. Estos son consecuencia del tipo de proyecto que propone construir la dirección de este partido.

Hemos sido francos en reconocer que el FA es la principal fuerza política de este país con independencia de las cámaras patronales y reconocemos que hay muchísimos activistas honestos dentro de esta organización. Sin embargo, también hemos sido honestos en plantear que este proyecto es en realidad un proyecto de conciliación de clases, un proyecto reformista, y que de fondo no es lo que necesita la clase trabajadora de nuestro país.

La posición ante las elecciones y el parlamentarismo

Uno de los aspectos que dejan claro el carácter reformista del FA es su posición ante los procesos electorales y la forma en que participan del parlamento.

La negativa del FA de construir una coalición socialista, de los trabajadores, y el hecho de que priorizaran una coalición con partidos burgueses es el mejor ejemplo de esto. La estrategia para ellos es ganar espacio, aunque tengan que renunciar a puntos centrales de su programa, y aunque tengan que “embellecer” a partidos burgueses como el PAC, que han sido sostenes del gobierno en temas como la reforma fiscal y el endeudamiento, y hoy están cuestionados fuertemente por corrupción con la deuda pública.

Esta posición tiene además un precedente en la Alianza por Costa Rica, adonde hicieron un frente supuestamente “patriótico” incluso con el Libertario para “sacar al PLN”, sin ningún acuerdo programático y con consecuencias desastrosas.

Dentro de la asamblea, en temas como la propuesta de pagar la carretera con Eurobonos, y en la posición que asumieron ante los incentivos médicos, se evidencia que la preocupación es levantar propuestas de “oposición responsable” dejando por fuera la denuncia del problema de fondo.

Esto es producto de sostener una concepción socialdemócrata y reformista ante el parlamento. Para esta concepción lo central es la lucha por reformas en lo inmediato, aunque se tenga que renunciar al objetivo estratégico de luchar por el socialismo. Para esto se sirven de llegar a acuerdos prácticos con los sectores “progresivos” de la burguesía para ello.

Para los socialistas la participación en las elecciones tienen que ponerse en función de llamar a la clase trabajadora a confiar solo en sus propias fuerzas, sus organizaciones y en la movilización, además de la denuncia a fondo del capitalismo y las condiciones que vive la clase trabajadora. Es de principios nunca llamar a confiar ciegamente en opciones burguesas, que es precisamente lo que se hace al llamar al PAC y a Alianza Patriótica sectores “patrióticos y progresistas”.

El antiimperialismo de papel

El FA se declara a si mismo latinoamericanista. Algunos de sus sectores, especialmente dentro de su juventud, se declaran antiimperialistas. Sin embargo, ante la reciente venida de Obama, la dirección del FA decidió no denunciar esta visita y sus objetivos colonizadores.

De hecho el propio editorial publicado sobre esto no denuncia ninguno de las asquerosas razones de esta visita. Por el contrario plantea “revisar, replantear y eventualmente denunciar” al TLC, lo que refleja el programa del FA ante este tratado, de no levantar su salida.

Para los socialistas la lucha contra el imperialismo es un punto esencial del programa, de hecho podemos decir que la izquierda es antiimperialista o no lo es. Plantear la salida del TLC es una obligación de cualquier agrupación que represente los intereses históricos de la clase trabajadora, pues no es posible ninguna justicia para los trabajadores latinoamericanos dentro del TLC.

La estructura socialdemócrata de partido    

El FA tiene la estructura de un partido socialdemócrata. Esta estructura, laxa y sin estar centralizada alrededor de un programa claro, es consecuencia de la renuncia a la lucha por el socialismo dentro de su programa. Un partido que solo plantee luchar por reformas no necesita la misma estructura que un partido que se propone la lucha contra el capitalismo a fondo.

Este partido funciona sin estar centralizado alrededor de un programa discutido y votado por su militancia. Al contrario, la dirección de esta organización y sus figuras públicas son quienes toman las principales decisiones.

Recientemente, mientras la JFA participaba de la lucha contra el préstamo del Banco Mundial a las Universidades, Villalta y la dirección del FA decidieron votar a favor de este préstamo en la asamblea. La propia posición ante Obama también fue un ejemplo claro en que la juventud sostuvo una posición, lo que llevó incluso a que publicaran un pronunciamiento aparte. Días después la dirección presionó para que esta posición “ultraizquierdista” se ocultara.

¡Lo que necesita la clase trabajadora es un partido revolucionario, socialista!

Desde el PT creemos que hoy es más importante que nunca reivindicar el legado del socialismo. Esto implica que el programa del partido debe tener como objetivo la organización de la clase obrera para destruir el capitalismo y no para reformarlo desde el parlamento. Esto implica la necesidad de construir partidos centralizados alrededor de un claro programa socialista y antiimperialista.

El PT sigue siendo una organización pequeña, pero creemos firmemente que nuestro programa y nuestro proyecto de partido es lo que necesita la clase trabajadora de nuestro país. Invitamos a todos los trabajadores y jóvenes a sumarse a este esfuerzo y a luchar dentro de nuestro partido, no por la reforma del capitalismo, sino por su destrucción y por la transformación de fondo de nuestra realidad a través de la construcción del socialismo.