Este 1° de mayo: ¡Ninguna confianza en Solís y los partidos empresariales! ¡Impulsemos sindicatos para luchar contra sus ataques!

El “gobierno del cambio” contra los trabajadores

Se acaba el gobierno del Luis Guillermo Solís y empiezan los fuegos electorales. El supuesto “gobierno del cambio” dejó intactos los problemas centrales que vivimos los trabajadores: el desempleo, la pobreza, el deterioro en los servicios públicos,  el irrespeto de los empresarios a los derechos laborales mínimos, la brutalidad de los ritmos de trabajo. Si hubo algún cambio fue para peor.

Siguiendo el formato de cada cuatro años, ahora los precandidatos del PAC, el PLN, el PUSC y demás partidos empresariales, empezarán a decir que la mejor forma de cambiar la agobiante situación del pueblo es votando por ellos. Esto es una mentira.

Se ha mostrado con claridad que las elecciones y los “gobiernos del cambio”, no modifican la vida de la clase trabajadora, solo la lucha cambia la vida de los trabajadores y el pueblo.

El gobierno y sus aliados de derecha (PLN) y de izquierda (FA) han avanzado en su plan concertado de ataques contra el pueblo trabajador. En los hechos los trabajadores llevamos cuatro años con los salarios congelados, en un país extraordinariamente caro. Se siguen contando en términos de millones los pobres y año con año se baten records de desigualdad. Los recortes presupuestarios no van hacia los múltiples privilegios de los ricos, sino a destruir los servicios públicos y las conquistas sociales.

La situación en las fábricas y las plantaciones es simplemente dramática. Los empresarios protegidos por el gobierno llevan adelante una ofensiva brutal: cierre de fábricas, despidos en masa, chantajes para aceptar rebajas salariales, aumento en los ritmos de trabajo, acoso redoblado contra las mujeres trabajadoras y sus derechos ( maternidad, lactancia, etc.), aumento en la explotación y el acoso a los trabajadores migrantes. Los empresarios y el gobierno llevan adelante una cruzada para reducir lo más que puedan el valor del salario de los trabajadores.

Así mismo el gobierno de Luis Guillermo Solís mantiene su plan de entregar la riqueza nacional a las grandes transnacionales como lo hace en los puertos de Moín y Limón, en las concesiones de carreteras y obra pública, en la asfixia al ICE y su justificación en el alza de tarifas.

Estos cuatro años de nuevas política neoliberales han dejado un balance negativo para los trabajadores: salarios congelados, vida cara, servicios públicos deteriorados. Frente a esta situación: ¿Qué salida buscamos?

Las falsas salidas de la burguesía

Frente a la situación desesperada de los trabajadores, la burguesía busca volver a engañarlos a través de las elecciones. Lo que tiene para ofrecer la burguesía es seguir con cuatro años del PAC, con el argumento de evitar que regrese el bipartidismo. Lo falso del argumento es que el PAC ha gobernado con la misma política que gobernó el PLN y el PUSC, y ha tenido su inestimable apoyo en varios momentos claves del gobierno.

La otra alternativa burguesa es la que presenta el arismo y los sectores más concentrados de la burguesía, que es el regreso del PLN de la mano de un empresario bananero/ político tradicional Antonio Álvarez Desanti.

El Frente Amplio, que levantó las esperanzas de cambio de decenas de miles, no es tampoco alternativa, durante cuatro años ha mostrado con claridad cuál es su aspiración: ser socio menor, ser escudero de un gobierno del PAC, de un gobierno del “ala progresista” del PAC.

Una vía muerta para los trabajadores

En los tres casos el voto servirá para continuar con la política de “diálogo” y “concertación” que tanto ha facilitado la ofensiva burguesa.

Desde el PT hacemos el llamado a los trabajadores para que no se dejen engañar por el circo electoral, más que nunca se vuelve importante la organización y la lucha independiente y directa de los trabajadores para solucionar sus necesidades más sentidas.

Las luchas en América Latina muestran el camino.

Ahora si los caminos patronales son falsos, ¿cuál es nuestro camino? Pues el camino es la lucha, como lo muestran los pueblos de América Latina que desde el norte de México hasta la Patagonia  protestan contra los ataques de los gobiernos a sus condiciones de vida, sin importar si es el gobierno “de derecha” de Peña Nieto o aquellos considerados “de izquierda”, como Michelle Bachelet o Nicolás Maduro.

Nuestra idea es la misma hay que enfrentar los proyectos burgueses, anti obreros tanto del PAC y sus aliados, como del PLN y sus aliados, pues de allí no saldrá nada bueno para los trabajadores.

Hemos visto en estos años que de manera molecular empiezan a aparecer luchas obreras en la construcción, las plantaciones, los supermercados, las empresas tercerizadas del Estado. Estos trabajadores son los más explotados han estado ausentes los últimos años de la lucha. Nuestra apuesta es promover con toda nuestra energía la organización de las más amplias capas de los trabajadores de las empresas privadas. Esta es la única forma de contrarrestar los planes del gobierno y los empresarios. Organizando el poder de los trabajadores en cada fábrica y en cada plantación del país. Fortaleciendo e impulsando la construcción de sindicatos en la empresa privada.

Esta tarea muy importante, estratégica en nuestro país debe está acompañada, precedida por otra labor más importante aún la construcción de un partido obrero y socialista en nuestro país, un país que reivindique y actualice las lecciones revolucionarias de la revolución rusa, la cual cumple 100 años. Un partido obrero, socialista, de combate cuyo objetivo sea la implantación de un gobierno obrero y campesino, a través de organismo democráticos de poder obrero y popular. Tal como lo hicieron los obreros rusos hace 100 años.