El gobierno “revive” el Salario Único: La Ley de Empleo Público y los recortes salariales

IMG 0636El miércoles 15 de febrero, las organizaciones sindicales del país salieron a marchar para oponerse a una serie de políticas impulsadas por el gobierno, que pretenden recortar los derechos de la clase trabajadora.

Entre las reivindicaciones que convocaron a más de 25 mil trabajadores a la calle, figuró la oposición al Proyecto de Ley de Empleo Público. Pero ¿qué implicaciones tendrá esta ley para la clase trabajadora y qué camino debe seguir la lucha?

Ley de empleo público: reciclando el salario único

La crisis fiscal en la que se encuentra el gobierno, lo ha obligado a definir una línea política muy clara, que se basa en tres ejes: por un lado, la adquisición de deudas tanto internas, como externas para financiar el funcionamiento del Estado. Por otra parte el impulso decidido de una reforma fiscal, que pasará a tasar principalmente a los sectores populares y no a los grandes empresarios y banqueros. Por último, y no por eso menos importante para el gobierno, el recorte en el presupuesto del Estado.

Este recorte no se refiere únicamente al presupuesto dedicado a la educación o los servicios de salud, sino que implica un ataque frontal a las condiciones laborales de todas y todos los trabajadores estatales. Desde Fernando Herrero, ministro de hacienda, hasta Sandra Piszk, ministra de trabajo, el discurso es muy claro: independientemente de la aprobación o no del plan fiscal, es una prioridad del gobierno la restructuración del modelo salarial de los empleados públicos a través de la Ley de Empleo Público.

El texto de esta ley viene siendo trabajado a espaldas de los sindicatos por el Ministerio de Planificación, el Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Trabajo. Según el ministro de comunicación, Roberto Gallardo, este proyecto de ley se estaría presentando en los próximos meses en la Asamblea Legislativa. La idea de un proyecto como este no es nueva en el Estado, y fue el mismo ministro Gallardo, cuando ocupaba la cartera de Planificación, quién lo impulsó en el 2010. Este proyecto se basa en una reforma que establezca el Salario Único en el sector estatal.

Salario único: Recortes al salario

Actualmente, el salario en el sector estatal está compuesto por una base salarial y por los pluses salariales. Por ejemplo, un trabajador recibe su salario base, más el reconocimiento de otros beneficios como las anualidades, la dedicación exclusiva, la carrera profesional o el incentivo por peligrosidad del trabajo.

El proyecto de salario único, lo que plantea es traerse abajo el reconocimiento de estos pluses salariales, estableciendo un monto único a pagar en todas la instituciones del estado, según las categorías de trabajadores. Además, pretende modificar la forma en la que se realizan el aumento salarial. Según Gallardo, lo que se pretende es que los salarios no crezcan por “aumentos automáticos” sino según el desempeño económico del país. Esto no garantiza en ningún momento mejoras reales en la condición de vida de los trabajadores, sino todo lo contrario creará las condiciones óptimas para que el gobierno niegue los reajustes semestrales argumentando que estamos en épocas de crisis económica mundial. En resumen, podemos decir que significará el congelamiento definitivo de los salarios en el estado, pues no crecerán ni por anualidades o crecimiento profesional, ni por ajustes semestrales.

Movilización para derrotar los recortes

El primer proyecto de salario único fue derrotado en abril del 2010 por la oposición de los sindicatos estatales, en dónde APSE tuvo un papel especial en la movilización de sus bases. Sin embargo, desde 1999 viene implementándose de forma solapada en varias instituciones estatales como el Banco Central, el Banco Popular, la ARESEP, la Contraloría General de la República y el Instituto Nacional de Seguros (INS).

El proyecto definitivo que este año se presentará en la corriente legislativa, aún es un misterio para movimiento sindical. Sin embargo desde ahora se debe iniciar el debate de sus implicaciones y la preparación de las bases sindicales para derrotar este serio ataque a sus condiciones de vida.

Las intenciones del gobierno son muy claras: recortar el presupuesto estatal a costa del salario de los empleados públicos. El gobierno ya realizó los primeros ataques, como el decreto de congelamiento de plazas o el decreto de aumento de cinco mil colones a inicios en este primer semestre.

Las políticas de recortes pretenden descargar todo el peso de la crisis del Estado en las espaldas de los trabajadores. Sea desfinanciando la Caja, implementando el Plan Fiscal, recortando el presupuesto de la educación pública o eliminando los pluses salariales, los únicos afectados seremos la clase trabajadora.

El borrador de acuerdo que el gobierno le propuso al movimiento sindical el lunes 20 de febrero, no ofrece nada nuevo a la clase trabajadora; por el contrario, sostiene la negativa del gobierno de Chinchilla a negociar. En este “acuerdo” se dice claramente que el gobierno elaborará su propia iniciativa de ley, que discutirá con los sindicatos y si no se llega a un acuerdo, de igual forma la presentará esa iniciativa a la Asamblea Legislativa. Aceptar ese borrador de acuerdo, es aceptar que el gobierno presente el proyecto de salario único.

Como se vio en el 2010 cuando se derrotó el primer proyecto de salario único, la única vía para enfrentar estos ataques es la movilización del pueblo trabajador en las calles. El gobierno, representante de las cámaras empresariales, pretende que nosotros y nosotras paguemos por una crisis que no nos corresponde; por eso hoy estamos llamados a levantar la bandera contra el plan fiscal, contra el recorte en la salud y la educación, y contra la ley de salario único.

¡Por el derecho a la educación, a la salud y a mejores garantías laborales!

¡No a los recortes en salarios!

¡No la ley de salario único!