Día Internacional del orgullo LGBTI: No aceptemos más promesas que no garantizan nuestros derechos

Este domingo 26 de junio se llevará a cabo la Marcha de la Diversidad, movilización que se celebra  en el marco del Día Internacional del orgullo LGBTI fecha que se remite a los acontecimientos de Stonewall en Nueva York del 28 de junio de 1969, considerada como la primer fecha en Estados Unidos en que la población sexualmente diversa protagoniza luchas contra la persecución que enfrentaban por parte del Estado.

Sin embargo esta fecha ha ampliado su significado más allá de la visibilización de la diversidad, asumiendo un carácter de plataforma para la lucha por los derechos de la población LGBTI, en esta ocasión nos parece fundamental hacer exigencias concretas al gobierno y a los diputados.

Lamentablemente a pesar de las promesas de cambio del PAC durante la campaña electoral, sobre el tema de los derechos igualitarios y la no intervención de la Iglesia Católica en el Estado, ya pasados dos años de gobierno aún siguen siendo solo promesas, por el contrario el PAC tanto desde el poder ejecutivo como el legislativo han utilizado este tema como moneda de cambio para lograr alianzas y acuerdos políticos, especialmente con los diputados cristianos y sectores conservadores tal como sucedió en la elección del directorio legislativo anterior. Incluso el mismo Frente Amplio se ha prestado al juego de relegar el tema para conseguir otros proyectos prioritarios de su agenda.

Esto ha llevado a que en efecto proyectos como la FIV, el Matrimonio Igualitario y la Ley de Identidad de Género no se hayan asumido por parte del parlamento ni el gobierno. Es por eso que desde el Partido de los Trabajadores nos parece urgente que exijamos al gobierno y a los diputados dejar de negociar con promesas y validar ya los derechos de las personas  sexualmente diversas.

Creemos que en ese marco es fundamental llevar a la movilización la exigencia directa al gobierno y los diferentes partidos, de aprovechar la sesión legislativa extraordinaria de agosto para que se discuta y apruebe el proyecto de ley de Matrimonio Igualitario, presentado ante la Asamblea Legislativa el pasado mes de diciembre por el Frente por los Derechos Igualitarios. Este proyecto incluye entre otras medidas la posibilidad de matrimonio entre personas del mismo sexo, con los mismos derechos que las parejas heterosexuales, la modificación del mecanismo para establecer el apellido de niños adoptados, y además incluye modificación del Código de Trabajo donde se establece el permiso de ausencia laboral como período de adaptación tras adoptar a una persona menor de edad; esto significaría un importante avance en materia de derechos para las personas LGBTI .

Sin embargo, casos como la matanza sucedida en Orlando, Estados Unidos, también nos recuerdan otros temas urgentes, nos muestran que nuestro país no escapa a la intolerancia y la violencia manifestada de diferentes formas, declaraciones como las del diputado Abelino Esquivel, dejan claro más que nunca la necesidad de un Estado Laico y de que la religión deje de intervenir en la política como criterios  que se imponen sobre la vida de todas las personas generando discursos de odio y prejuicios, así también hace falta que el Estado deje de financiar a la Iglesia Católica con los impuestos de toda la clase trabajadora, y que en su lugar invierta más en educación laica y científica contra la cultura discriminatoria, que invierta más en seguridad para las personas trans que constantemente sufren agresiones de todo tipo a causa de la discriminación.

Este 26 de junio es necesario levantar las banderas del orgullo, al lado de las banderas por derechos iguales para todas las personas, y que esa movilización no sea la única, que no quede aislada sino que la lucha en las calles se convierta en el método por excelencia,  prioritario por encima de las mesas de diálogo con las que el gobierno ha venido pintándose la careta de amigo de todas las causas, pero sin resultados concretos.

Por ello también planteamos la necesidad de que el movimiento diverso haga alianza con los trabajadores con quienes tienen enemigos comunes, porque más allá de medidas paliativas y meros saludos a la bandera  son los sectores empresariales como los que acompañaran la marcha, y el gobierno, los que impiden que los trabajadores se organicen para defender sus derechos, atacando herramientas como las convenciones colectivas de trabajo que pueden servir de apoyo para combatir la discriminación contra la población LGBTI. Es fundamental un movimiento independiente de estos sectores, que lleve a fondo la lucha y no acepte más que se negocie con los derechos.

En este sentido hacemos un llamado a las distintas organizaciones sociales, a  que asistamos a la marcha, que fortalezcamos la lucha por los derechos igualitarios y las luchas de la clase trabajadora de manera conjunta, sólo así podemos derrotar al capitalismo que echa mano de las diferencias de género, nacionalidad, etnia, identidad sexual y demás, para discriminarnos y explotarnos doble y hasta triplemente.

¡No más LGBTfobia!

¡No más discriminación y violencia!

¡Matrimonio igualitario ya!