Zona Izquierda junio 2013: Extracto de “Del discreto encanto al descarado cinismo de la cipaya burguesía”

  • Sobre la visita de Xi JinPing, Presidente de China a Costa Rica

 

 

En su condición de sometimiento a los grandes capitales imperialistas, la burguesía criolla hoy no tiene escrúpulos para tenderle una alfombra roja tanto a Obama como a Merkel o a Rajoy. Al pragmatismo capitalista criollo le da igual si le vende el país, sus riquezas, su soberanía y su fuerza de trabajo a un imperialismo norteamericano o europeo ( TLCs ). Acá no importan los signos ni los tamaños de sus socios, acá importa únicamente la “oportunidad de hacer negocios” y de toda la corrupción asociada a ellos, agregaríamos nosotros. Es bajo el rasero de esa doble moral de la burguesía que habríamos de entender hoy la extensión de las alfombras rojas a Xi Jinping, Presidente de la República y flamante Secretario General del Partido Comunista de China. Es una larga alfombra extendida en un primer momento por el no menos flamante Premio Nobel de la Paz Oscar Arias, quien no tuvo empacho en darle una patada en el trasero a sus antiguos socios chinos de Taiwan para abrir la senda de los negocios con el gran tigre asiático. Aquí no importó si el régimen dictatorial chino era “comunista” u opresor de nacionalidades oprimidas como la del Tibet. Tampoco importó entonces ni le importa ahora a Laura Chinchilla las condiciones de esclavitud, miseria y superexplotación de millones de trabajadores chinos servidos en bandeja a los grandes capitales e inversionistas del mismo imperialismo, ni el carácter represivo, anti-democrático y de partido único de ese régimen, particularmente patriarcal y opresivo de las mujeres, niños y grupos diversos. Menos aún se ha reparado en que este gigantesco dragón oriental es hoy una de las principales fuentes del efecto invernadero y de la contaminación ambiental a escala planetaria, así como uno de los principales puntales del régimen genocida y dictatorial de Bashar Al Assad en Siria. Acá, en fin, no importa nada de eso, business is business. Xi Jinping ha sido recientemente designado por el XVIII Congreso del Partido Comunista Chino como Secretario General de ese partido y Presidente de la República Popular China. No fue por cierto una designación incruenta sino que se dio en un contexto de luchas y pugnas entre las mafias empresariales y burocráticas que dominan ese país, corroídas hoy por la corrupción y el recalentamiento de la economía china que ha visto decrecer su colosal PIB en los últimos años. Xi Jinping es hoy entonces el principal representante de esa casta burguesa y parasitaria de nuevos ricos que terminaron restaurando el capitalismo en China Es definitivo: del paquete chino que trae Xi Jinping en su portafolio, de fijo la construcción de la refinería es desde ya, a priori, la crónica de otro mega-escándalo de corrupción anunciado. Esto no lo vamos a detallar aquí pero ya han trascendido los vulgares conflictos de intereses, la dolosa sobrevaloración de las obras, la calculada ineptitud de los tecnócratas de RECOPE para estimar costos y beneficios, la complicidad directa de Laura Chinchilla y todo su Consejo de Gobierno aprobando ese proyecto.