¡Votemos por trabajadores socialistas y luchemos por un programa que resuelva a fondo las necesidades del pueblo trabajador!

El próximo 2 de febrero los trabajadores nos debatimos entre la continuidad del actual modelo, o el apoyo a una opción que plantee la ruptura a fondo con esta continuidad.

 

El PLN, ML, PUSC y el PAC defienden los intereses y las ganancias de las grandes empresas que se benefician con este modelo, a costillas de nuestras condiciones de vida y derechos. Su propuesta es continuar con el saqueo de nuestros recursos naturales, seguir desmontando las instituciones públicas, trasladar el costo de la crisis a las espaldas del pueblo trabajador, y más “libre comercio”.

 

Miles de personas han roto en estos pasados meses con estos partidos, teniendo consciencia de que su programa solo empeora nuestra situación. Consideramos esto como muy progresivo, pero es importante entender que nada ganamos los trabajadores con que salgan estos partidos del poder si se se mantienen intactos los principales pilares y proyectos del neoliberalismo.

 

En este marco el Frente Amplio tampoco es una opción, pues no defienden la ruptura a fondo con las bases económicas y políticas que hunden a nuestro país en la miseria. Estos han dado un profundo giro a la derecha, aceptando dejar intactas las principales bases del neoliberalismo y llegando a pactar una serie de puntos con las cámaras empresariales ante “su eventual gobierno”, proponiendo cogobernar con opciones burguesas como el PAC.

 

El PT sí defiende a fondo el programa que necesitamos los trabajadores. Planteamos claramente una ruptura con las bases del capitalismo y el neoliberalismo, que hoy despedaza nuestras conquistas y nuestros sueños.

 

Proponemos luchar contra los despidos, violaciones de derechos laborales y el congelamiento salarial que nos han impuesto, y para esto proponemos la creación de sindicatos en el sector privado.

 

Nos oponemos al conjunto del modelo de concesión, y proponemos que sea el estado el que construya en función de las necesidades de la clase trabajadora, sin ninguna ganancia para el sector privado.

 

Planteamos la ruptura del TLC, pues no hay posibilidad de defender el empleo o las conquistas sociales en el marco de este tratado. Defendemos que la crisis la paguen los grandes empresarios con impuestos a sus ganancias, a las zonas francas y transnacionales. Nos oponemos absolutamente al actual “consenso empresarial” sobre el plan fiscal.

 

Proponemos el cese del pago de la impagable deuda pública, que solo sirvió para engordar a las concesionarias y empresas, y hoy se roba un tercio de nuestros recursos públicos.

 

Proponemos la renacionalización de todo lo que ha sido privatizado, única forma de salvar el ICE y la CCSS, expropiando las cogeneradoras privadas y los servicios de salud hoy en manos privadas.

 

Proponemos un estado laico, que defienda la libertad de culto de todas las personas, y que deje de favorecer y darle millones a la iglesia. Defendemos el derecho al matrimonio de la población LGBTTTI y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Luchamos a muerte por la igualdad de los trabajadores migrantes, por su derecho al seguro social, a participar en política y a votar.

 

Defendemos también la necesidad de una constituyente en la que el pueblo trabajador decida y refunde el país bajo otras bases, rompiendo con el autoritario régimen político de nuestro país.

 

Defendemos a muerte la necesidad de que sea el pueblo trabajador el que gobierne y no los empresarios. La tarea es en realidad la de construir nuestro propio gobierno mediante la movilización y organización permanentes.

 

Somos por lo tanto la única candidatura que defiende a fondo los intereses de la clase trabajadora. Por eso creemos que hoy urge que los trabajadores ¡Votemos por trabajadores y no por patronos!

 

El verdadero voto útil en el marco de la democracia capitalista es aquel que educa a los trabajadores en la necesidad de mantenernos independientes, de confiar solo en nuestras fuerzas como clase, y aquel que nos permita defender un programa que rompa con el capitalismo, única forma de tener un futuro digno.

 

Finalmente, les queremos invitar a construir con nosotros esta opción después de las elecciones, pues aún más importante que votar es que sigamos luchando por organizarnos como trabajadores y por un programa que realmente defienda nuestros intereses históricos.