Unas elecciones muy antidemocráticas

Solo los partidos multimillonarios tienen acceso a presentar sus ideas ante toda la población

Las elecciones en Costa Rica son totalmente antidemocráticas y se rigen por un sistema que facilita el uso del poder económico, privilegia los partidos tradicionales de derecha, ligados a los grandes empresarios e impide que los partidos que defienden los derechos de los trabajadores puedan siquiera presentar sus propuestas al pueblo. Eso es así en todos los países capitalistas donde existe el régimen político de la democracia burguesa, pero se manifiesta de forma especialmente restrictiva en Costa Rica.

No hay acceso gratuito de todos los partidos a los canales de televisión y emisoras de radio durante la campaña electoral, pese a que en otros países como Argentina y Brasil si existe este derecho. En Costa Rica las emisoras de radio y televisión reciben del Estado licencias para utilizar un espectro de frecuencia que es patrimonio del pueblo de Costa Rica y, por lo tanto, el Estado podría exigir que esas emisoras cedieran gratuitamente tiempo para que los partidos presentaran sus propuestas.

Sin embargo, prevalece el poder económico de las empresas privadas. Por lo tanto, solo los partidos burgueses que disponen de fondos millonarios pueden comprar tiempo en la televisión y la radio para sus anuncios electorales. Ante estas desigualdades la gran mayoría del pueblo no podrá siquiera conocer las propuestas del PT y de otros partidos que disponen de muy pocos recursos financieros.

Otro aspecto de este sistema es que los partidos que se presentan por primera vez (como es el caso del PT) no tienen derecho a ningún tipo de financiación pública para su campaña electoral. Esto también puede verse como una coacción a los electores en su derecho democrático a conocer las diferentes propuestas políticas para el país.

Por otra parte, los empresarios financiarán de modo directo e indirecto a la campaña electoral de los partidos de derecha. Los medios de comunicación apoyarán ampliamente a los mismos partidos burgueses de siempre. Las iglesias, a través de sus obispos, curas y pastores, recomendarán el voto a los candidatos que mejor atiendan a sus intereses.

Sin embargo, los sindicatos de trabajadores (los que existen, ya que en el sector privado no los hay, por los despidos y ataques varios de las patronales) están impedidos por ley de apoyar candidatos o siquiera pronunciarse sobre el proceso electoral. Los sindicatos, que mal o bien defienden los derechos de los trabajadores, no pueden apoyar a candidatos que se propongan a representar esos mismos intereses de los trabajadores en el terreno político. Es decir, a los empresarios libertad total en las elecciones, a los trabajadores mordaza, despidos y amenazas.

Finalmente, la misma legislación electoral que favorece el uso de los medios televisivos a los partidos burgueses y les brinda amplios recursos financieros, limita la propaganda en las calles, el único recurso de los partidos de la clase trabajadora.

Conclusión, el sistema electoral en Costa Rica está organizado de manera tal a elegir diputados que defiendan la dictadura de la clase empresarial, burguesa, en perfecta sintonía con el capital imperialista, y no permitir que los trabajadores tengan acceso a la propaganda de sus partidos, adquieran conciencia política, se organicen, voten por candidatos trabajadores y elijan sus representantes.

Desde el PT le exigimos al Tribunal Supremo de Elecciones, que garantice espacios gratuitos para todos los partidos, además, queremos debatir con todas las organizaciones sindicales y populares sobre la necesidad de derogar los artículos que les impiden participar y dar sus opiniones en la campaña electoral.