Rechacemos los acuerdos entre el gobierno, rectores y representantes de las federaciones

El día de ayer por la noche se dio a conocer un documento de acuerdos entre el gobierno, los rectores de las Universidades públicas y representantes de los directorios de las federaciones estudiantiles. Dicho documento fue presentado por los rectores como una victoria de las Universidades, los medios de prensa también señalaron que el gobierno “echa atrás” las modificaciones al presupuesto de las universidades, todo esto ha generado gran confusión y no es más que un intento de frenar la movilización.

Un acuerdo a la medida del gobierno

En nada de lo firmado ayer se revierte el presupuesto presentado por el Ministerio de Hacienda y la posterior modificación aprobada por los diputados en la Asamblea, el cual obliga a las universidades a dar un destino específico a un monto del Fondo Especial de para la Educación (FESS). Con los cambios votados en la Asamblea se rebaja de 70 mil millones –tal cual lo había presentado Hacienda- a 35 mil millones, monto que obligatoriamente debe usarse en gastos de capital (inversión en nueva infraestructura). Esto se mantiene y no sufre ningún cambio con lo pactado ayer en Casa Presidencial.

El único que gana con los acuerdos de ayer es el gobierno de Alvarado y los diputados que mantienen los cambios al FEES, mientras los rectores siguen su rol de cómplices del gobierno y de artífices de traiciones con la ayuda de las federaciones estudiantiles. El discurso de los rectores pasó de anunciar una inminente crisis a decir que la situación se arregla con un acomodo interno de partidas dentro de sus presupuestos que podría ser del orden de los 35 mil millones que se cambiarían de clasificación.

El rector de la UCR reconoció que los acuerdos de ayer se habían trabajado desde hace días, seguramente ya esa negociación estaba arreglada desde que los diputados rebajaron de 70 mil a 35 mil millones el monto de gastos de capital. También públicamente le salvo la responsabilidad al gobierno diciendo que la aprobación del presupuesto nacional no es competencia del Presidente, como si no fuera el propio gobierno el que presentó ese presupuesto recortado a la Asamblea y sobre el cual metieron mano los propios diputados del PAC como Enrique Sánchez.

Incluso Henning Jensen fue más allá diciendo que la UCR tiene una situación de solvencia, lo cual se contradice con la realidad que viven algunas sedes como la del Pacífico de esa universidad, en ella los estudiantes mantienen una toma ante la falta de presupuesto para garantizar su funcionamiento.

Lo que no dicen los rectores ni el gobierno es que en última instancia la Contraloría General de la República (CGR) puede rechazar los cambios en el presupuesto de las universidades. Por lo tanto, lo que hacen es confiar en esa institución y “esperar” a que la Contraloría respete los cambios.

Hace pocos días que la misma CGR anulo los acuerdos entre el gobierno y sindicatos de la CCSS, obligando a esa institución a plegarse a la reforma fiscal sin importar su autonomía constitucional. Por lo que la misma Contraloría podría hacer el “trabajo sucio” y dejar en letra muerta cualquier cambio interno en los presupuestos universitarios que los rectores anuncian con bombos y platillos.

Unos acuerdos que no se consultaron

Nuevamente los rectores y directorios firmaron acuerdos sin el aval de ningún órgano ni espacio representativo de las universidades. Ocho personas (4 Rectores y 4 Presidentes de las Federaciones) asumen imponer su voluntad a decenas de miles de trabajadores y estudiantes.

Esos mismos que firmaron el acuerdo ayer fueron los que el año pasado acordaron sin consultar una Comisión para investigar el ingreso de la policía al campus de la UCR en San Pedro. Esa comisión no responsabilizó al gobierno por la violación a la autonomía, ni sentó responsabilidades para el Ministro de Seguridad Michael Soto. La traición del año pasado ahora la repiten los mismos actores, en este caso con serias implicaciones para el financiamiento de las universidades.

En medio de la lucha se han desarrollado espacios de organización alternativos a las Federaciones estudiantiles como el Frente Autónomo Interuniversitario, que desde ayer mismo en la marcha denunció que los rectores y las federaciones no representaban los intereses del estudiantado que vienen luchando en las distintas universidades. Por eso no extraña que a la negociación con el gobierno solo hayan sido llamados sus aliados en las universidades y no quienes realmente han estado organizando la lucha.

Compartimos la indignación de estudiantes y trabajadores ante el carácter antidemocrático y traidor de estos acuerdos. Nos sumamos al rechazo del documento suscrito y respaldamos la continuidad de la lucha con total independencia del gobierno, las rectorías y las Federaciones estudiantiles.

La cláusula secreta del acuerdo: reprimir a los estudiantes en lucha

Apenas unas horas después de firmada la traición en Casa Presidencial, la policía intervino frente a la Universidad Nacional, con cientos de antimotines se levantó por la fuerza la manifestación estudiantil en el ingreso a Heredia y durante toda la mañana de hoy se han mantenido grandes contingentes de policías frente a entrada de la universidad. En otras universidades ya las autoridades empiezan a amenazar a los estudiantes que mantienen tomas de edificios, planteando la posibilidad de cortar servicios básicos o de represalias disciplinarias con el afán de aplacar a lucha.

Aunque el acuerdo no lo dice, en los hechos está claro que con ellos se dio el aval al gobierno para desatar la represión. El gobierno de Carlos Alvarado y autoridades como Alberto Salom (ex diputado PAC) de la UNA han mostrado su verdadero carácter represivo, que ahora intentan legitimar con una falsa negociación que no garantiza nada para las universidades.

El vergonzoso rol del Frente Amplio

El partido Frente Amplio sigue integrando el gabinete de gobierno junto al PAC, sin importar que sea este gobierno el que viole la autonomía universitaria, recorte el presupuesto para la educación y reprima a los estudiantes. En varios espacios han repetido lo que dice el gobierno y los rectores: que la aprobación o modificación del presupuesto es responsabilidad de los diputados y no del Ejecutivo del que forman parte; eso no es más que un vergonzoso intento de salvar la responsabilidad del gobierno Alvarado, cuando está claro que Presidencia y Asamblea actúan unidos para atacar a la educación pública.

La posición del Frente Amplio ha sido hipócrita, porque mientras José María Villalta denuncia en sus redes sociales el papel represivo del gobierno o Patricia Mora participaba de día de ayer por la defensa de la educación, no tienen reparos en mantenerse como parte el gobierno, siendo cómplices de las medidas represivas y recortes que ellos dicen denunciar.

Ahora frente a estos acuerdos no es de extrañar que el Frente Amplio llame a respetarlos y los presente como una victoria, cumpliendo así nuevamente su papel de puntal del gobierno.

Hacemos un llamado a la militancia del Frente Amplio, especialmente a quienes actúan en el movimiento estudiantil, a posicionarse contra estos acuerdos que no son más que una traición; así como a exigir la salida del gobierno de Patricia Mora y demás militantes que ocupan cargos en el Ejecutivo. Seguir en el gobierno o reconocer los acuerdos suscritos es dar la espalda a la lucha estudiantil que hay en curso.

Llamamos a rechazar los acuerdos, mantener la lucha y condenar la represión

Desde el PT reiteramos nuestro total rechazo a la traición de las autoridades universitarias con el aval de representantes de las federaciones. Llamamos a la comunidad universitaria a pronunciarse contra los acuerdos.

Respaldamos las acciones que determinen los movimientos estudiantiles y trabajadores en las universidades, somos del criterio de que las tomas y bloqueos deben fortalecerse ante las maniobras de las autoridades y la represión del gobierno.

Condenamos la represión iniciada la madrugada de ayer contra los estudiantes en Heredia y exigimos que cese cualquier medida de persecución o intimidación. Alertamos sobre la posible continuación de medidas represivas a lo interno de las universidades, por lo que urge la solidaridad y el fortalecimiento de la lucha en cada centro universitario

¡Rechacemos los acuerdos entre el gobierno, los rectores y las federaciones!

¡Abajo las modificaciones al FEES aprobadas por el gobierno y la Asamblea!

¡Por una nueva negociación del FEES que garantice un presupuesto justo para las universidades!