Decíamos en la edición pasada que el desgaste del PLN y el bipartidismo es un hecho sumamente progresivo. Este hecho llegó a su tope con la reciente renuncia de Jhonny Araya de la segunda ronda electoral.

johnnyEsta renuncia la han maquillado de un “acto de civismo”, diciendo que es para “ahorrar  sufrimiento y dinero”. En realidad es producto del enorme desgaste del PLN, causado por décadas de antipopulares proyectos y contrarreformas. Simplemente no tenían forma de salir victoriosos.

 

Esta renuncia es un hecho sin precedentes. No solo es la primera vez que un candidato renuncia a disputar la segunda ronda en décadas, sino que además es la primera derrota del PLN en décadas a manos de un partido que no sea el PUSC y representa la mayor crisis en el principal partido de la burguesía de este país desde los años 50.    

Este hecho refleja por un lado la creciente consciencia que hay sobre la enorme corrupción en casos como la Trocha, el avionetazo de Chinchilla, el robo descarado de fondos públicos y la entrega vulgar de recursos a empresas como a H. Solís o recientemente a OAS.

Y por otra parte, representa el masivo rechazo a los efectos que han tenido los proyectos claves del neoliberalismo impulsados desde el PLN. Los PAES, el TLC, la concesión de la obra estatal, las políticas contra la CCSS y los ataques al nivel de vida de los trabajadores han hecho que en este país sea cada vez más insoportable vivir para las familias trabajadoras.

El deterioro en las condiciones de vida del pueblo trabajador bajo este “modelo de desarrollo”, es lo que explica que el desgaste del PLN haya llegado a este punto.

El PAC asume la agenda que el PLN no pudo aprobar

Es importante rescatar que la agenda del PLN no murió aquí. Los principales proyectos que Liberación Nacional no ha podido pasar durante los últimos años, hoy son asumidos íntegramente por el PAC y siguen representando una forma de cobrarnos la crisis  a los trabajadores.

La reforma fiscal basada en el IVA -que le cobra más a los que menos tienen- y la Ley de Empleo Público -que es un ataque a los derechos laborales-, se han intentado aprobar en varias ocasiones sin lograr consolidarse.

Luis Guillermo Solís ha sido claro en decir que su gobierno será un gobierno de continuidad en estos proyectos, pues su partido siempre fue punto de apoyo del PLN para imponer esta agenda.

No podemos tener ninguna confianza en un eventual gobierno del PAC pues este continúa con la antipopular agenda del PLN. Debemos frenar nuevamente esta agenda, preparando movilizaciones contra cualquier intento de imponer estos ataques.