Por un Congreso Estudiantil Universitario que forje una FEUNA autónoma, democrática y luchadora

Durante años, el movimiento estudiantil de la UNA se ha mantenido en un letargo con respecto a la atención de urgentes reivindicaciones estudiantiles.

Cuestiones como el aumento de la inversión en infraestructura de bienestar estudiantil y su viraje  hacia la ampliación de los cupos en la universidad, el fortalecimiento de la oferta académica y la capacidad de recibir estudiantes de las sedes regionales continúan siendo problemas sensibles  en la cotidianidad de los estudiantes; no obstante, estos temas han permanecido ausentes de las agendas políticas de Directorios Federativos, tanto de derecha como los que se dicen llamar de izquierda. 

Sumado a esto, la estructura de la propia FEUNA ha venido arrastrando una serie  de rasgos burocráticos en su funcionamiento y legislación que presionan constantemente a  los diferentes activistas, vinculados a los órganos de la FEUNA, a abandonar todo asomo de radicalización en su política.  

Un ejemplo claro de esta realidad lo constituye el mecanismo de financiamiento de la FEUNA, donde es la Vicerrectoría de Vida Estudiantil quien maneja el presupuesto y  aprueba los gastos del conjunto del movimiento estudiantil, como si fuera cualquier otra oficina de la Universidad, mientras que el Secretario de Finanzas del directorio concentra en sus manos el poder de aprobar o rechazar todos los gastos de asociaciones estudiantiles y órganos, previo a su posterior aval por parte de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil.

Este mecanismo de financiamiento genera un control político total por parte de la Rectoría sobre la FEUNA y somete a asociaciones estudiantiles a una total dependencia e indefensión ante del directorio federativo con respecto a sus decisiones presupuestarias. Es claro que esta forma de financiamiento es la base que ha venido posibilitando años de clientelismo a lo interno de la FEUNA y de sumisión a las políticas y ataques de la administración universitaria.

Sin embargo, mucho de esto ha venido cambiando en los últimos meses; por parte del MAS se ha participando de una importante reorganización del movimiento estudiantil que comenzó a forjarse al calor de las movilizaciones en defensa del FEES durante el 2010, y en particular a partir de la toma de la  rectoría en rechazo a las negociaciones traidoras con las que los rectores asumieron  el recorte de presupuesto y su sujeción al proyecto de reforma fiscal del gobierno de Chinchilla.

El descontento universitario con estas negociaciones, así como con la pasividad del directorio FEUNA anterior se expresaron en las elecciones federativas 2010; para esta ocasión, muchos de las y los universitarios que participamos en la defensa del FEES nos unificamos en una nueva alternativa política que saldría victoriosa en las elecciones de la FEUNA: la tendencia CREE.

Actualmente, como parte del  DEUNA electo, creemos que el movimiento estudiantil se encuentra ante una coyuntura propicia para cambiar el rumbo de apatía y pasividad de los últimos años. Tanto en el sector estudiantil como entre los trabajadores crece el descontento y la disposición de lucha contra las diversas expresiones del recorte presupuestario aprobado para 2011-2015.

De nuestra parte, estamos apostando por la  preparación de un Congreso Estudiantil Universitario de la UNA que articule todos estos descontentos, decida un programa de reivindicaciones y un rumbo claro de lucha para darle salida a las mismas. Creemos que en dicho congreso las y los estudiantes debemos rediseñar la FEUNA que queremos y necesitamos para defender nuestras condiciones de estudio; una FEUNA democrática, abierta y pronta a escuchar las necesidades y propuestas de todo el estudiantado, con autonomía financiera de sus diversos órganos para que sea capaz de defender los derechos de todas y todos los universitarios sin trabas de la rectoría; pero sobre todo, una FEUNA con un programa de reivindicaciones orientado a detener los recortes presupuestarios y garantizar una educación superior realmente pública, de calidad y verdaderamente al alcance del pueblo.