PARTIDOS POLÍTICOS TRADICIONALES CULPABLES DEL ABSTENCIONISMO

Castillo Azul CRNO TODOS SON IGUALES VOTE POR TRABAJADORES SOCIALISTAS

El cuatro de febrero de 1990, alrededor de cuatro de cada cinco costarricenses (81.9%) asistió a las urnas para votar por alguna de las siete opciones políticas que se presentaron frente al electorado. Veinte años más tarde solo el 69.1% de los electores acudieron a las urnas para elegir su próximo mandatario.

Corrupción, TLC y dobles discursos causan el abstencionismo.

La crisis del bipartidismo producto de la corrupción y el Combo del ICE fue el detonante del crecimiento del abstencionismo. Ante ello el empresariado buscó una forma de cambiar todo para que siga igual, para ello se encontró con dos nuevos socios el Partido Acción Ciudadana y el Movimiento Libertario.

En un primer momento el PAC y el ML se mostraron como partidos diferentes, novedosos que proponían a personas nuevas y sin corrupción. Pero los escándalos con la deuda política que tienen a ambos partidos sumidos en una estrategia de depredar los fondos públicos. También estos partidos sirvieron de chambelán a Liberación Nacional en su proyecto de implementar un modelo empresarial en nuestro país. El PAC apoyó el plan fiscal hasta el final, el ML y el PUSC han sido socios del PLN, en el TLC, en los ataques a los trabajadores etc.

Crece descontento popular.

Existen situaciones que profundizan el descontento popular hacia los partidos tradicionales, por ejemplo el empresario Humberto Vargas quién hoy financia al PUSC con el dinero que le quitó a la Caja Costarricense del Seguro Social por medio de una demanda ya que la Caja no quiso regalarle la construcción del Hospital de Alajuela. Ese dinero habría servido para reducir listas de espera, pero hoy engorda los bolsillos de un dirigente del PUSC que le saca en cara a la población su descarado negocio.

Por último algunos sectores del empresariado comienzan a mirar con agrado al Frente Amplio, este partido que ahora se define socialdemócrata (quizás busca pelear el espacio político con Liberación Nacional) lleva un giro oportunista hacia la derecha y tranquiliza a los mismos responsables de la debacle social del país. Por eso no es gratuito que el excandidato a la presidencia del partido “amarillo” después de mostrarse como la cara del NO al TLC, ahora pretende obtener el puesto de verdugo del ICE, teniendo un campo en la privatizadora Super intendencia de Telecomunicaciones (SUTEL), mientras tanto los amarillos se colocan entre el silencio cómplice y la defensa de lo indefendible.

Ninguno de los partidos políticos se deslinda del plan general de ataques a los costarricenses. Todos incluido Frente Amplio en mayor o menor medida pretenden continuar con la escalada xenofóbica en el conflicto con Nicaragua. Tampoco se distancian mucho sobre qué hacer con el TLC con Estados Unidos, mientras los partidos que votaron por el Sí continúan su defensa a ultranza en el sector del NO existen posiciones contradictorias, Frente Amplio no se define si se debe salir o no del TLC el PAC nombra como candidata a vice presidencia a Ana Helena Chacón quien fue una defensora del TLC y aun sostiene que no existe ninguna conexión entre este tratado y la miseria del país.

El sistema electoral es absolutamente injusto.

Aunque siempre nos han dicho que vivimos en un país profundamente democrático, la realidad es que el pilar en el que se fundamenta esa democracia es bastante antidemocráctico. Nuestro sistema electoral privilegia a los Partidos Tradicionales y empresariales para que puedan sostener el “status quo”.

Los partidos empresariales pueden darse el lujo de pagarles salarios altos a sus candidatos, o de postular candidatos empresarios que viven del trabajo de otros. Mientras tanto los candidatos obreros no pueden luchar en igualdad de condiciones porque tienen que trabajar y en este país no existe el derecho de los trabajadores para poder ausentarse a su trabajo dentro de horas laborales. Además los trabajadores no poseen fuero mientras estén en campaña, de hecho hay empresas que obligan a los trabajadores que estén optando por puestos políticos a no decir cosas que afecten a la empresa en campaña, a riesgo de ser despedido.

También es antidemocrática la forma en que se distribuyen la deuda política. Esta queda exclusivamente para quienes obtienen más votos dejando a muchos partidos políticos sin la posibilidad de presentar sus posiciones políticas, esto aunado que los medios de comunicación no otorgan espacios equitativos a los partidos políticos, esto a pesar de que las radioemisoras y televisoras explotan un espectro que pertenece al Estado costarricense.

Construir un partido de clase trabajadora es la única salida.

El problema central que venimos discutiendo es que los cuatro partidos políticos mayoritarios utilizan las elecciones como un negocio que les permite estar vigentes, por eso usan como arma la demagogia. Por su parte el Frente Amplio necesita de la deuda política y de elegir diputados para existir, por lo cual son capaces de aceptar cualquier cambio en la política para garantizar sus privilegios.

Por eso es central la construcción de un Partido como el Partido de los Trabajadores, que se financia y construye con la cuota y trabajo de sus propios militantes, de esta forma nuestra política no está supeditada a las posiciones políticas del empresariado para agradarle sino a las necesidades de la clase trabajadora.