Palabras altisonantes de Laura incentivaron a grupo paramilitar.

Patrulla 1856La escalada verbal en el conflicto entre Costa Rica y Nicaragua, causó el surgimiento de un grupo paramilitar en Costa Rica. El grupo autodenominado “patrulla 1856” es dirigido por el Jefe de la Fuerza Pública coronel José Fabio Pizarro y dice contar con más de cuatro mil personas.

El llamado de este coronel a constituir un grupo armado paramilitar, no ha recibido más que un condescendiente llamado de atención del Ministro de Seguridad Pública Mario Zamora, quien sugería que aquellos que quieran defender “la integralidad de la patria deben unirse a la reserva de la Fuerza Pública”.

El PT es la única organización política nacional sale a oponerse a este grupo para militar. Sin embargo, creemos que hoy es urgente que todas las fuerzas sindicales, populares y democráticas no dejen pasar en vano este explícito llamado a la construcción de una organización paramilitar para el combate contra el ejército nicaragüense. Todo el movimiento social debe pronunciarse en contra de este llamado, denunciarlo, y tomar acciones que permitan enfrentarlo.

El llamado del ex coronel José Fabio Pizarro, a construir una horda militar, es una demostración de la velocidad con la que la extrema derecha se organiza en el país. La formación del ELN de Figueres y del Movimiento Costa Rica Libre guarda muchas similitudes con las bravuconadas de Pizarro.

El efecto de la campaña xenófoba que en los últimos meses ha desatado el gobierno envalentona y saca a la luz a los elementos más cavernarios y retrógrados de las fuerzas de policía y de la sociedad. Mientras tanto, la “posibilidad de invasión” solo existe en el discurso de Pizarro, de Chinchilla y sus allegados. Ni siquiera las demagógicas declaraciones de Ortega suponen esta posibilidad.

El artículo 289 del Código Penal dice lo siguiente: “Será reprimido con prisión de uno a seis años el que, por actos materiales de hostilidad no aprobados por el gobierno nacional, provoque inminente peligro de una declaración de guerra contra la nación, exponga a sus habitantes a experimentar vejaciones por represalias en sus personas o en sus bienes o alterare las relaciones amistosas del gobierno costarricense con un gobierno extranjero”. Pese a que las actuaciones del coronel Pizarro calzan perfectamente con este delito, no vemos que el Fiscal General de la República esté llevando adelante ninguna acusación. Y lo adelantamos: no habrá ninguna acusación de parte de los organismos de justicia de este país, para quienes este delito quedaría impune.