Pagos millonarios a consultores siguen con Solís

  • El gobierno PAC es continuidad en la forma de hacer política en Costa Rica.

PAC-Barrantes-Jimenez“Vieras que no teníamos presupuesto para un toldo porque el dinero no alcanzó para darnos. Aun así estamos intentado sacar votos para el PAC”. Así se expresaba un activista del Partido Acción Ciudadana agradeciendo a los militantes del Partido de los Trabajadores por brindarle una esquina del toldo PT el pasado 2 de febrero en Río Azul de La Unión.

 

Mientras el PAC mandaba a este activista a llevar sol sin ninguna contemplación, Iván Barrantes (estratega de comunicación) se llevaba a su bolsillo 117 millones de colones de fondos públicos, por “vender” al candidato Luis Guillermo Solís como si fuera una Coca Cola, ante un electorado sediento de un cambio en la forma de hacer política.

Pero la “Coca Cola” Solís, al igual que la bebida se fue en pura publicidad y hasta la fecha no acaba con la sed de cambios. Y es que sin siquiera haber pasado 100 días de su primer gobierno, al PAC se le destapó una red de pagos en campaña a consultores muy similar al accionar que tanto critican del bipartidismo PLN/PUSC. Cuanto contraste con su anterior defensa fundamentalista de la ética y el activismo desinteresado…

Los 117 millones de colones pagados a Barrantes y provenientes de fondos públicos, representan una cifra totalmente fuera de lo que común en nuestro país. Por ejemplo un colega de Barrantes que gane el salario base, ocuparía 12 años y 7meses para devengar dicho monto. El señor Barrantes solo ocupó seis meses.

Además el señor Barrantes desde el 8 de mayo se convirtió en asesor ad honorem (Sin sueldo) del presidente. Con oficina en Casa Presidencial, Barrantes continuó con sus negocios privados y se negó a referirse a la identidad de sus clientes.

Trámites innecesarios

Otro caso sonado es el del abogado Jorge Sibaja Rodríguez. Pues el abogado cobró 277 millones de colones por autenticar firmas. Según el PAC las firmas autenticadas fueron 55000.

Si imaginamos que durara un minuto para recibir la firma y autenticarla (tiempo que sería un record mundial) Sibaja debió durar 38 días (unos 110 días de trabajo normal) y fracción trabajando las veinticuatro horas consecutivas para autenticar todas esas firmas. Lo peor es que dicho trámite era absolutamente innecesario ya que el TSE, no lo exige como requisito para nada. Con esto el PAC pretendió endosarle a los fondos públicos dicha erogación y solo fue cuando se destapó el escándalo que decidieron costearlo de otra forma.

En este gobierno continúan los chorizos y el beneficio privado a costas de fondos públicos.