Las mujeres en las luchas obreras de las piñeras

En los primeros dos meses del año 2019, se dio a conocer a nivel nacional la lucha de las mujeres de la piñera Empaques Bellavista S.A, cuya denuncia incluso retumbó en las paredes de la Asamblea Legislativa cuando un grupo de mujeres diputadas cuestionaron al Ministro de Trabajo sobre las denuncias que venían haciendo esas compañeras.

Miles de personas en redes sociales mostraron indignación ante la valentía de las trabajadoras, que por medio de videos y entrevistas mostraban la realidad que viven las mujeres en las grandes plantaciones de monocultivos.

La pasividad ante la explotación laboral en las empresas piñeras, que se ha venido rompiendo en los últimos años en la zona norte, ha tenido un componente de mujeres luchadoras muy importante, a pesar de que en general en la producción de piña son más contratados los hombres que las mujeres.

En el caso de las trabajadoras de la empresa Empaques Bella Vista en Los Chiles, se unieron a la lucha sindical porque tenían incluso más motivos que sus compañeros hombres, ya que no solo se les irrespetan sus derechos más generales como el seguro o aguinaldo, sino que ganaban la mitad que sus compañeros hombres, y en muchos casos sufrían abusos y asedios sexuales por parte de los capataces de la empresa.

La mayoría de las mujeres tenían un salario de 210 mil colones al mes, mientras que los salarios de los hombres superaban los 350 mil colones mensuales, aunque dedican la misma cantidad de horas de trabajo y bajo condiciones de esfuerzo y complejidad similares.

A los abusos y la desigualdad salarial también se suma el hecho de que muchas de ellas habían visto como sus compañeras de trabajo fueron despedidas por quedar embarazadas.

Aunque todos los derechos que ellas reclamaban están contemplados en las leyes laborales, lo cierto es que la dictadura empresarial que se vive en el país hace que no se cumplan los derechos más elementales de las mujeres trabajadoras, lo  que obliga a que se den nuevas y amplias luchas para hacerlos respetar.

Los capitalistas explotan a toda la clase trabajadora, pero sin duda las mujeres se llevan la peor parte. En la mayoría de las plantaciones las mujeres trabajadoras son un 40% del total de personal en cada empresa, lo que significa que sin la participación de las mujeres es imposible que se puedan lograr victorias en las huelgas actuales y en las luchas futuras por verdaderos cambios para la clase trabajadora.