La trágica realidad de los accidentes laborales: Trabajo entre la vida y la muerte

madera paginaEnock fue despedido de Maderas Cultivadas de Costa Rica, en Santa Rosa de Pocosol, hace 5 años producto de un accidente laboral. En una parte del aserradero, cerca de un motor que hacía girar una banda transportadora, se acumulaba aserrín que debía estar siendo recogido. A él le tocó ese día recoger el aserrín mientras el motor continuaba funcionando, ya que la patronal no quería detener el motor porque significaba parar parte de la producción y una pérdida de dinero. Mientras recogía el aserrín la montaña se desplomó, le hizo perder el equilibrio, de tal suerte que su mano se prensó entre la cadena y piñón del motor, causándole una fuerte lesión que le dejó la mano gravemente desfigurada.

Luego de su incapacidad fue reintegrado a su puesto de trabajo, el cual ya no pudo desempeñar de la misma manera producto de la lesión y fue despedido. Luego de una larga y dura lucha, con abogado de por medio, logró conseguir su indemnización, que jamás compensará la pérdida.

Recientemente, el pasado 9 de octubre, un joven trabajador de 25 años de edad, perdió su vida mientras trabajaba en esta misma empresa producto de una fuerte descarga eléctrica. Los accidentes con muy comunes en esta empresa, en promedio suceden entre 7 y 8 accidentes por mes, y han llegado a tener hasta 14 accidentes por mes. La mayoría de los accidentes ocurren antes de que los trabajadores cumplan 3 meses de trabajo, lo que claramente demuestra que la empresa pone a los obreros a realizar tareas para las cuales no han sido preparados provocando accidentes que les pueden llegar a costar la vida.

A la empresa realmente no le importa si los trabajadores sufren accidentes o no, a ellos no les interesa la salud y la vida de los trabajadores, solo el lucro. Los accidentes para ellos no representan ningún costo, ya que la póliza de riesgos de trabajo les cubre hasta 22 accidentes por mes. Además si un trabajador sufre un accidente luego lo botan, como botan los desperdicios de la empresa, y muchas veces ni si quiera pagan las liquidaciones. Luego los trabajadores lesionados tienen que enfrentar largas peleas para conseguir pírricas indemnizaciones que jamás compensarán el hecho de que sus cuerpos han sido mutilados, lo cual además les dificulta conseguir nuevos trabajos.

La legislación laboral es completamente favorable al patrono. Mientras la empresa pague un seguro de riesgos de trabajo a los empresarios no les importa si la fábrica es realmente una carnicería humana. Al Estado le interesa únicamente velar por los intereses de los empresarios y no de los trabajadores, es por esto que los trabajadores debemos luchar por derrotar la dictadura del sector privado y conquistar la organización de sindicatos, para poder defender mejores condiciones de trabajo y nuestra propia vida.

¡Prohibición de despido a las víctimas de accidentes laborales!

¡Organicemos sindicatos para defendernos de los abusos de la patronal!