La juventud por la defensa de la educación

“¡Sin conocimientos los obreros están indefensos, con conocimientos, son una fuerza real!”

Lenin

marchafees4La burguesía desde sus inicios ha tenido un enorme miedo a la educación de la clase trabajadora. Por esta razón siempre ha estado en contra de las mejoras al sistema educativo, y siempre ha planteado que esta se debe restringir a la educación técnica, por competencias, que de suficiente conocimiento para poder trabajar, pero no lo suficiente para poder entender la sociedad. Los ataques a la educación pública en Costa Rica y en América Latina se han dado en buena parte en este marco.

Dentro de las luchas de la juventud, la más recurrente y sin duda una de las más importantes es precisamente la lucha por la educación pública, gratuita y de calidad. Precisamente en este marco es que se encuentran algunos de los levantamientos de masas juveniles más fuertes tanto a lo largo de la historia como en la actualidad. Esta lucha no ha sido ajena a la sociedad costarricense, ni tampoco a nuestra organización a lo largo de su existencia.

Las luchas por una mejor educación en Costa Rica, se han dado en los últimos años en dos momento concretos: la lucha por el 8% del PIB para la educación pública y la lucha por un Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) justo, con el cual las universidades públicas tengan capacidad de desarrollarse efectivamente. Estas dos luchas se han dado alrededor del financiamiento concreto que recibe la educación en Costa Rica, sin embargo en estos procesos de lucha se han abierto otros debates y se han levantado otras banderas: se ha puesto en la palestra la burocratización de las universidades públicas, y se ha luchado contra el débil programa de estudio para primaria y secundaria (empeorado ahora por la capacitación de PROCESOS). Se ha exigido también una educación sexual de calidad en los colegios, sin mediación de la iglesia católica. Finalmente, se ha discutido entre otras cosas el viraje que ha dado la educación pública en general hacia la subordinación al mercado, por medio de los colegios técnicos, el INA y la universidad pública mercantilizada.

Esto todo se da en el marco del apoyo del gobierno a la privatización de la educación, la intromisión de entes imperialistas en la educación costarricense como lo es el caso del Banco Mundial y en general en el marco del debilitamiento de la educación pública en un proceso consiente empujado por la burguesía costarricense, agudizado ahora con la crisis presupuestaria.

En estas luchas por la educación, los estudiantes a lo largo del país han salido a las calles a exigir al gobierno suficientes presupuesto para mejorar o mantener la calidad de la educación, y cambios significativos en la estructura de la misma. Cabe destacar que la lucha por el 8% fue ganada y que la lucha por un FEES justo significó una derrota propiciada especialmente por las traicioneras rectorías representadas en el CONARE, que de manera oculta y en horas de la madrugada firmaron el V Convenio FEES a espaldas de todos los sectores que habían luchado.

En este momento el gobierno de Laura Chinchilla, a raíz de la caída estrepitosa de su proyecto fiscal, está presentando un plan alternativo al plan fiscal donde de la manera más cómoda ataca directamente a los sectores obreros del país, a las organizaciones sindicales, a la CCSS. En materia de educación este plan plantea explícitamente que se tendrá que reducir el presupuesto asignado al FEES (pese a que ya era muy bajo) y además no se cumplirá la meta de 8% del PIB para la educación pública. Este plan tiene como uno de sus ejes cobrarle la crisis a los estudiantes y profesores, pues implica desfinanciar aún más a la educación y pasarle por encima, como es su costumbre, a las peticiones y luchas que libraron los estudiantes costarricenses en este último quinquenio.

Ante esto es necesaria más que nunca la organización y la reacción del movimiento estudiantil y de la juventud en general. Es urgente que esta lucha a la vez se articule con la lucha de otros sectores afectados, donde centralmente se encontrarán los aliados históricos en la lucha: el sector obrero y el movimiento estudiantil.