La huelga del pasado 25 de febrero demostró que aún hay mucho por hacer

El país vivió una nueva movilización en San José con la participación mayoritaria de los trabajadores del magisterio y del ICE, quienes se hicieron eco del llamado de las organizaciones que conforman el espacio de coordinación denominado Bloque Sindical. Esta nueva huelga tuvo un amplio respaldo,  logrando convocar a varios miles de personas que se hicieron eco del repudio al miserable ajusIMG 5917te salarial del 0,43% decretado por el gobierno.

El repudio masivo no es para menos, el costo de la vida sigue subiendo mientras los salarios siguen retrocediendo, los trabajadores del sector público hemos venido sufriendo ataques reiterados para eliminar conquistas muy importantes y este gobierno pese a su falta de popularidad sigue avanzando en esa materia.

 

Una huelga más sin un plan de continuidad de las luchas

Desde el PT apoyamos esta movilización y valoramos como muy positiva su convocatoria, no obstante debemos señalar que, si bien hubo una buena convocatoria,  sigue haciendo falta  un plan claro para dar continuidad a la movilización y avanzar de forma escalonada hacia una eventual huelga general. Acciones aisladas como estas contribuyen a descompensar el enojo existente y no sirven para canalizar ese repudio hacia un plan más orgánico y coherente que apunte hacia una perspectiva más clara de lucha.

La falta de un plan claro de huelgas escalonadas de mayor prolongación en el tiempo y de alcance nacional no está entre las prioridades sindicales, por lo que seguimos desarmados con la sensación en las bases sindicales de no saber muy bien cómo avanzar.

En la marcha se impuso una dirección al servicio de concertar traiciones

En esta jornada  Albino Vargas se ubico como la dirección política de la movilización y fue el orador principal al cierre de la misma. Este no es un hecho menor ya que este dirigente sindical representa el ala más pro-gobierno en el seno sindical; Albino tuvo la complicidad de la prensa y el apoyo –consiente o ingenuo- de  gran parte de la dirigencia sindical para  alzarse como vocero y mentor de las organizaciones movilizadas.

Luego de varios años ausente de los movimientos de huelga, incluso hablando en contra de ellas como en la pasada huelga de noviembre de 2013, este dirigente con su largo historial de traiciones asumió la dirección política del movimiento de protesta al mejor estilo del ingreso de Johnny Araya en el camerino de la sele.

El Bloque Sindical debe rechazar la concertación que promueve Albino

Durante y después de la movilización ha quedado claro el rol que están asumiendo direcciones como la de ANEP y la Central Rerum Novarum (CTRN) , las cuales apuestan abiertamente por un acuerdo con Luis Guillermo Solís y el PAC para terminar por entregar nuestros derechos. Antes de la marcha ya se había promovido reuniones con el candidato del PAC e incluso el mismo día de la marcha el Sindicato de la Educación (SEC)-afiliado a la CTRN realizó una reunión con el candidato del PLN Johnny Araya justamente en la línea de buscar posibles acuerdos.

El Bloque Sindical, instancia que agrupa a diversos sindicatos como APSE, ANDE e incluso la CTRN no ha tomado una postura clara frente a este estrategia de concertación. No más pasada la huelga el propio Albino dice que “ya no ve necesidad de huelga el 20 de marzo” (La República, 5-03-2014)” y deja sembrada la esperanza de que un gobierno PAC puede demostrar que es posible cambiar.

Somos del criterio de que el sindicalismo clasista debe rechazar abiertamente cualquier esperanza de lograr acuerdos con el nuevo gobierno y debe oponerse abiertamente a los llamados da la concertación y diálogo nacional que promueve una parte de la dirigencia sindical y las cúpulas del PAC y el PLN.  Este tema debe necesariamente ser eje de un amplio debate en el seno de cada una de las organizaciones sindicales y en la propia instancia del Bloque Sindical.

Una nueva huelga de un día el 20 de marzo

Varias organizaciones sindicales ya han definido su apoyo para una nueva huelga el 20 de marzo. Esta acción enfrenta los mismos problemas de falta de un plan de continuidad, pese a ello debemos apoyar con todo la movilización en las calles aprovechando el espacio para denunciar la concertación y llamar a redoblar la movilización para derrotar los planes del nuevo gobierno.

Por un plan amplio de reivindicaciones de la clase trabajadora

Somos del criterio de que es necesario delimitar un plan claro de reivindicaciones que se oponga a los planes de hambre que promoverán tanto el PAC como el PLN. La lucha salarial en el sector público y privado, la necesidad de enfrentar el alto costo de vida, el rechazo a las concesiones de obra pública que sangran el presupuesto nacional y la lucha por un plan fiscal que grave a los grandes empresas y zonas francas deben ser banderas que levante el movimiento sindical.

¡Apoyemos la huelga del 20 de marzo!

¡Rechacemos el acuerdo que promueven la ANEP, la CTRN, el PAC y el PLN!

¡Exijamos aumentos salariales reales, congelamiento de tarifas, derogatoria de las concesiones y plan fiscal que les cobre a los ricos!