LA CONVENCIÓN SEC-MEP Y SUS IMPLICACIONES PARA APSE

 

sec sitracome_convencioncolectivaEl pasado martes 16 de abril se firmó la Convención Colectiva entre el Sindicato de Trabajadores de la Educación (SEC), el Sindicato de Trabajadoras de Comedores Escolares (SITRACOME) y el Ministerio de Educación Pública (MEP); dicha convención rige para todos los trabajadores del magisterio y tiene una vigencia de 3 años que puede prorrogarse automáticamente si las partes no la denuncian y acuerdan suscribir una nueva.

¿Cuáles son los logros de esta convención?

La propuesta inicial del SEC, presentada en noviembre del 2010, contemplaba una serie de reivindicaciones laborales y salariales que generaron gran expectativa en las bases del magisterio y todo un ataque de medios como La Nación. Luego de una lectura de lo que finalmente se firmó hay que decir que ninguno de los planteamientos iniciales se logró, por lo que dicha convención no significa ningunae victoria en materia laboral y salarial.

El significado de la firma de la convención

La sola firma de este documento es un hecho histórico para el magisterio pese a que no se traduce en conquistas significativas. De entrada resultaría extraño que, en un contexto de recortes salariales y de ataques a las convenciones colectivas existentes en el sector público, el MEP acepte firmar una convención colectiva que cobija a la planilla más grande del Estado y sin que se haya dado ningún tipo de lucha por parte del SEC.

La firma sólo se explica por un interés del gobierno de cerrar cualquier posibilidad de negociación colectiva real con otras organizaciones más beligerantes del magisterio como es el caso de APSE. Recordemos que el SEC es parte de la central Rerum Novarum, históricamente ligada al gobierno y donde se agrupa la principal burocracia sindical del país que dirige los sindicatos de instituciones estratégicas como RECOPE, el ICE, los puertos del Caribe y varias de las municipalidades.

Con esta firma el SEC obtiene la titularidad de la convención colectiva que agrupa a la mayor cantidad de trabajadores estatales y el gobierno se asegura la firma de un documento sin mayores derechos y que usará como muro de contención contra organizaciones que se movilicen como APSE.

¿Cuál es el papel de la APSE en todo esto?

Desde que se presento la convención en 2010 quedo en evidencia la debilidad que significaba para APSE el no estar constituida como sindicato, al no poder ejercer legalmente los derechos concernientes a la Libertad Sindical (Huelga, Negociación Colectiva y constituir Sindicatos como representante de los trabajadores). Desde ese momento estuvo planteada la necesidad de la transformación a sindicato, obligando a la APSE a avanzar hacia ese cambio.

En agosto del 2012 este tema se llevó al congreso de la Organización sin ninguna discusión en la base del sindicato y sin que hubiese una propuesta clara de cómo avanzar hacia la transformación. Esto hizo que no quedara claro el rumbo a seguir y se diera por aprobada una moción para postergar la transformación hasta el primer semestre del 2013. En ese momento varios afiliados insistimos en la importancia de asumir como una prioridad absoluta ese cambio y poner todos los esfuerzos en concretarlo ese mismo año ante la posibilidad de una arremetida del gobierno contra la APSE; debido a la poca discusión y al criterio de la mayoría de la dirigencia se opto por postergar el cambio sin una fecha clara de conclusión, menospreciando la posibilidad real de que el gobierno y el SEC nos impusieran la convención, lo que nos dejó como simples espectadores ante la firma que se concreto el pasado 16 de abril.

¿Cuál es la situación en la que nos deja la convención colectiva?

La apuesta del gobierno viene en el sentido de poner cuesta arriba cualquier posibilidad de que la APSE se plantee negociar una nueva convención colectiva en el MEP, lo cual es una derrota en el largo plazo para nuestra organización. Así mismo es posible que el MEP utilice la convención para cerrar espacios de negociación y organización de la APSE, tratando de pasar factura a la organización que ha sido su piedra en el zapato durante los últimos años. Recordemos que ya desde el año pasado el MEP viene en una escalada represiva, al negarse a sostener reuniones con la dirigencia de la organización y abrir miles de procesos disciplinarios contra afiliados de la APSE por su participación en los congresos.

Las posibilidades de revertir lo pactado por el SEC y el gobierno son inciertas incluso en el terreno jurídico, por lo que de momento el MEP y el SEC se asestan una victoria que podemos terminar pagando muy caro durante años. Este problema no se puede asumir como algo menor, por lo que urge una amplia discusión democrática dentro de la organización que nos permita enfrentar en unidad las arremetidas del gobierno.

De izquierda a derecha: Mario Mora, Viceministro de Planificación del MEP; Leonardo Garnier, Ministro de Educación; Gilberth Díaz, Presidente del SEC; Marvin Rodríguez, Secretario General SEC y Lucrecia Ruiz, Secretaria General de SITRACOME.