Infinito Gold exige $1.092 millones al estado costarricense

  • La transnacional demandará por no llegar a ningún acuerdo “amistoso” con el país.

infinitoEn los últimos días la empresa canadiense Infinito Gold decidió que demandaría al país tras cumplido el plazo de 6 meses fijado al gobierno para que este definiera un pago a la empresa, después de que el proyecto fracasara ante el Tribunal Contencioso Administrativo (TCA), la Sala III y la Sala Constitucional, quienes ratificaron la anulación de los permisos.

 

La empresa exige al estado costarricense el exorbitante monto de US$1.092 millones como indemnización por el retiro de la concesión, esta demanda internacional que enfrentaría el Gobierno sería la más cuantiosa en la historia del país.

Las razones con que la empresa fundamenta la demanda es porque el Estado costarricense “violentó artículos del Tratado Bilateral de Inversiones con Canadá” en lo relacionado a “concederle a Industrias Infinito trato justo y equitativo” y “de concederle un trato nacional y de nación más favorecida”.

Aparte la empresa pretende llevar el caso a un arbitraje en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), organismo autónomo del Banco Mundial, este espacio presenta el inconveniente de que personas civiles no pueden participar y la defensa estaría solamente a cargo del estado propiamente del Ministerio de Ambiente y de Comercio Exterior.

Este hecho genera desconfianza debido al papel que ha jugado el gobierno en este caso; donde en lugar de ponerse al lado del pueblo este acompaño a la transnacional durante el proceso de apelación contra el fallo del TCA, sin olvidar las declaraciones del 2010 presentadas por el vicepresidente A. Piva donde sugería a la empresa indemnizar por un monto de 1700 millones de dólares.

Con esta demanda INFINITO GOLD impone sus intereses económicos (con complacientes tratados a su favor) frente a nuestra soberanía y rechazo del pueblo. Esta transnacional busca solamente enriquecerse a costa del dinero de la clase trabajadora quienes somos los que terminamos pagando “los platos rotos” del gobierno con nuestros impuestos.

Los verdaderos culpables son aquellos que han vendido al país a grandes empresarios firmando tratados que violentan nuestra soberanía, donde regalan nuestros recursos naturales, son aquellos que utilizan sus cargos políticos e instituciones para decretar proyectos de “interés nacional” cuando solo son para su propio beneficio.

¡Ni un solo dólar para la demanda de chantaje de INFINITO GOLD!

¡Nuestro pueblo tiene todo el derecho de defender su agua, su ambiente y de rechazar cualquier empresa que no le convenga!