Frente Amplio ¿aliado a la clase trabajadora o de Albino y la burocracia sindical?

 

albinoEn el marco de las elecciones nacionales del 2014, el Frente Amplio (FA) viene creciendo en popularidad ante la deslegitimación del PLN y la división y caída del apoyo electoral del PAC. El FA pretende posicionarse en el lugar de oposición que antes ocupaba el PAC. Para lograr esto han empezado a colaborar con el gobierno apoyando junto a la ANEP, salidas conciliadoras a los ataques del gobierno. Juntos, FA y ANEP se han posicionado a favor del desenganche de los incentivos médicos, en defensa de la Reforma Procesal Laboral y han guardado un silencio cómplice en torno a los ataques a los pluses del sector público. El FA no cuestiona el endeudamiento del país como mecanismo para atarnos al imperialismo y para evita discutir el tema del presupuesto nacional en el marco de la necesidad de cobrar impuestos a sectores como las trasnacionales en zona franca. Han llegado al punto de recientemente rechazar unirse a los sectores que están organizando la movilización contra Obama “por ser muy de izquierda”.

En días anteriores, José María Villalta, candidato presidencial del Frente Amplio propuso que la carretera San José- San Ramón se financie con eurobonos. Con estas declaraciones trae de vuelta a discusión su política conciliadora con los sectores patronales del país y de abandono de la defensa de los intereses de la clase trabajadora. La propuesta de los eurobonos pondría a los y las trabajadoras a pagar en peajes el costo de la deuda por lo que de nuevo trasmite el pago de la obra pública a la clase trabajadora, en vez de proponer, como lo hace el PT, que la financien quienes lucran usando la infraestructura.

Este no es el único tema de interés nacional en que el Frente Amplio no se posiciona del lado de las y los trabajadores. El pasado 16 de abril se publicó en el Diario Extra que Villalta condicionó su apoyo al Acuerdo de Asociación con la Unión Europea a la aprobación de la Reforma Procesal Laboral. En esta ocasión no solo colabora con la política del empresariado de convertir a Costa Rica en un eslabón más de los negocios de las trasnacionales, en este caso europeas. Condiciona su apoyo a este perjudicial proyecto a la aprobación de otro proyecto de ley que también es nocivo para la clase trabajadora.

La Reforma Procesal Laboral es una herramienta legal al servicio de los patronos, que fue denunciada por el sindicalismo independiente (CGT, la UNT, APSE y UNDECA) por legitimar los comités permanentes y los arreglos directos, mecanismos para debilitar al sindicalismo y privilegiar formas de negociación que perjudican a los y las trabajadoras . Especialmente en el sector privado, donde el sindicalismo no sólo es débil sino que es perseguido laboralmente. Además, se establecen condiciones perjudiciales para la realización de huelgas y la declaratoria de estas como legales o ilegales ya que proponen porcentajes de apoyo a la huelga mayores que los establecidos en el Código de Trabajo. Y las huelgas se restringen a reivindicaciones económicas, negando el derecho de la clase trabajadora a incidir en temas políticos a través de sus organizaciones de clase.

Este proyecto de ley ha sido caballo de batalla de la dirigencia de la ANEP, quienes se han comprometido con la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (UCCAEP) a realizar superficiales modificaciones y defender su aprobación en un vergonzoso pacto sindical-patronal.

El FA y la ANEP también se aliaron en defensa de la Ley de Incentivos Médicos al votar una interpretación de la misma que termina reforzando la política del gobierno de posicionar el tema de la crisis fiscal del Estado desde un intento de rebajar salarios al sector público y dividir a la clase trabajadora entre sector privado superexplotado y sector público con “pluses”. Al atacar las conquistas salariales de los y las trabajadoras de la salud, FA y ANEP apoyan el discurso tendencioso del gobierno que achaca los problemas presupuestarios a los salarios del sector público. Obviando así el verdadero problema de empresas morosas y la necesidad de crear nuevos impuestos a los grandes beneficiarios del sistema económico.

El FA y la ANEP están sirviendo de refuerzo al gobierno cuya agenda consiste en arrebatar las conquistas históricas que ha tenido la clase trabajadora como lo son los incentivos salariales. No llaman al movimiento sindical a unificar la lucha por aumentos salariales sumamente necesarios o en defensa del respeto al derecho de sindicalización en el sector privado donde se vive sin este derecho constitucional. Pasan además por alto la necesidad de ampliar rubros del salario a las y los trabajadores del sector privado, quienes ven sus derechos laborales irrespetarse de las peores maneras.

Desde el PT hacemos un llamado a todos y todas las simpatizantes del Frente Amplio a exigir de su candidato una ruptura clara con el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, con la política de endeudamiento a través de eurobonos y con el rol traidor de Albino Vargas y la burocracia sindical. Ponemos a disposición del activismo y el sindicalismo honesto nuestra inscripción electoral como una herramienta para denunciar y luchar siempre del lado de la clase trabajadora.