Frente a los ataques del gobierno urge un plan unitario de lucha

marcha apseEn días recientes hemos presenciado como el gobierno viene acrecentando sus acciones y discursos contra los trabajadores del sector público, con la clara intención de avanzar en su agenda de ataques al salario como medida para enfrentar el déficit de las finanzas públicas.

Enterrar las convenciones colectivas en el sector público

El proyecto de ley de empleo público elaborado por el gobierno se propone sepultar de una vez por todas las convenciones colectivas existentes en el sector estatal. No obstante, las acciones en este sentido no se restringen a la aprobación del proyecto en la Asamblea Legislativa, en estos momentos hay en curso una acción de inconstitucionalidad planteada ante la Sala IV que pretende eliminar el pago de cesantía sin tope de años en varias instituciones como las municipalidades de San José y Santa Ana.

De esta manera se pretende echar abajo uno de los principales derechos consagrados en esas convenciones, el cual otorga a los trabajadores una cantidad de años mucho mayor que los 8 que señala el Código de Trabajo. Además se está atacando al sector municipal que es donde más hay convenciones colectivas -51 de las 81 municipalidades tienen convenciones-, con lo cual se allana el camino para la ley de empleo público.

Desmantelar la seguridad social atacando a los médicos

Otra de las acciones del gobierno se centra atacar los salarios de los profesionales en ciencias médicas de la CCSS y señalarlos como los responsables de la crisis que vive esa institución. En esta tarea ha contando con la colaboración de una parte de la burocracia sindical del país representada por Albino Vargas de la ANEP e incluso con el apoyo del Frente Amplio con su voto favorable a la interpretación de la ley de incentivos médicos.

La CCSS es la segunda planilla más numerosa del sector público costarricense por lo que rebajar los salarios en este sector es clave para el gobierno. La eliminación del pago completo del salario por incapacidad en –buscar fecha-, la interpretación de la ley de incentivos médicos para no reconocer las guardias y horas extras en el cálculo de los pluses y hasta el famoso “desenganche” del que habla la ANEP son parte de un claro plan para terminar de desmantelar la caja, promover la privatización de la salud y atacar el salario de todos los trabajadores estatales.

La notables amenazas del gobierno

Distintos voceros de gobierno su estrategia se centra en atacar directamente el salario de los trabajadores públicos. El Ministro de Hacienda indicó a la prensa que en un nuevo plan fiscal que están elaborando se incluye el impuesto al aguinaldo y al salario escolar, así como la eliminación de exenciones como las que se otorgan a las cooperativas de ahorro o a algunos productos de la canasta básica. El informe de “Los Notables” por su parte propone avanzar hacia el sistema de salario único y de pago de pluses por productividad. De igual manera se vienen imponiendo miserables ajustes salariales que no compensan los tarifazos en los servicios y el alza en el consumo básico de la clase trabajadora

Una respuesta débil y desarticulada

En el último mes se han protagonizado tres importantes acciones de lucha pero que siguen siendo insuficientes para parar la arremetida del gobierno. Hablamos de la movilización del sector municipal del 12 de febrero –dirigida por ANEP- , la huelga del 21 de febrero en RECOPE –principal sindicato de la Rerum Novarum-, y el mitin frente al Ministerio de Trabajo el mismo día 21 contra la ley de empleo publico -encabezado por la APSE y el magisterio-.

En estas movilizaciones no hubo una política unidad en las luchas ni un plan de lucha claro a desarrollar. La huelga del 12 de febrero no contó la solidaridad de otros sectores del movimiento sindical clasista debido a una posición sectaria hacia dicha acción por ser conducida por Albino Vargas, la acción de RECOPE se mantuvo completamente aislada de la movilización de ese mismo día contra el proyecto de ley de salario único y el mitin frente al Ministerio de Trabajo no hubo mayor referencia a todos los ataques en curso que no se restringen al proyecto de ley de empleo público.

Estas debilidades dificultan que puedan desarrollarse acciones que realmente signifiquen un revés para el gobierno y se deben motivos como la presencia de una burocracia sindical que impide avanzar las luchas cuyo ejemplo son la ANEP y la Rerum, o las dificultades que tienen sectores clasistas como la APSE para superar una concepción gremial y asumir respuestas políticas más claras en la actual coyuntura de crisis.

La necesidad urgente de un plan de lucha unitario

Desde el PT hemos estado acompañando las distintas luchas protagonizadas por los trabajadores públicos y estaremos presentes en la marcha del 8 de marzo convocada por APSE. En todas estas acciones insistimos en la necesidad de juntar las luchas para poder lograr victorias, sí no se logra construir una plataforma de lucha común basada en la movilización podemos enfrentar la traición de la burocracia sindical o la derrota de sectores independientes y luchadores como la APSE que salgan a la huelga aislados.

¡Defendamos las conquistas salariales y las convenciones colectivas!
¡Unamos las luchas para poder derrotar al gobierno!
¡Derrotemos en las calles la ley de empleo público!