El FA y Villalta no ofrecen ningún cambio. La única opción para la clase trabajadora es el PT Votemos arriba y a la izquierda

Jose-Maria-Villalta-Canas-Guanacaste LNCIMA20131215 0171 28Según las encuestas de los grandes medios de comunicación existe una polarización que continúa ascendiendo entre Jhonny Araya del PLN y José María Villalta del Frente Amplio. Por un lado el candidato oficialista basa su campaña en el poder mediático que tiene, con sus seis mil millones de colones invertidos en campaña, y el aparato clientelar de ocho años de gobiernos liberacionistas.

Mientras tanto, el Frente Amplio ha logrado capitalizar el alto descontento contra el PLN y los demás partidos tradicionales. Sin embargo este ha demostrado con su actual programa y las declaraciones de sus candidatos que no proponen ningún cambio profundo a la Costa Rica del modelo neoliberal, donde los empresarios hacen lo que les da gana con la clase trabajadora.

Es evidente que el PLN está atravesando por una fuerte crisis y su apoyo electoral está cayendo, pese a mantenerse de primero en la mayoría de las encuestas, producto del vergonzoso gobierno de Laura Chinchilla y sus constantes escándalos de corrupción. Además, está harto demostrado que la política del PLN en estos años de crisis ha sido bajar el nivel de vida de toda la clase trabajadora para pagar los costos del actual déficit fiscal, que es la mayor expresión de la crisis capitalista en nuestro país. Por los motivos anteriores existe un progresivo giro de un amplio sector del electorado que no quiere ver un nuevo gobierno del PLN.

 

Sin embargo, esta ruptura (que es altamente progresiva) tiende a quedarse a medias. Esto se debe a que hoy existe una gran confusión entre la tarea de quitar al PLN del gobierno y la tarea de acabar con el modelo neoliberal y pro imperialista. Por esta razón se está dando un fuerte apoyo acrítico a la candidatura de Villalta, sin analizar el contenido de su programa que sostiene dejar los puntos centrales del modelo heredado del PUSC y el PLN intactos. Consideramos que el Frente Amplio ha dejado de ser un partido independiente de las cámaras empresariales y gobernaría para mantener vigente todo el modelo impuesto por el TLC con Estados Unidos y la dictadura empresarial en el sector privado que impide la libre organización de los trabajadores.

 

Desde el PT no hemos tenido ninguna mezquindad con el Frente Amplio en el pasado, y hemos reconocido sus elementos progresivos cuando los tenía. En el 2010 llamamos a votar por todas sus candidaturas, y les propusimos una coalición electoral para estas elecciones del 2014, la cual fue rechazada por su dirección. Ambas propuestas políticas las hicimos sobre el reconocimiento de que eran una organización independiente de las cámaras empresariales, y que eran la única organización política nacional (excepto el PT), que no tenía empresarios dentro de su partido.

 

Sin embargo, siempre alertamos que tenían tres fuertes contradicciones que los harían perder esta independencia. En primer lugar que no son un partido clasista, es decir que le dan la bienvenida al empresariado en su militancia y que no tienen ningún problema en llegar a acuerdos estratégicos con sectores empresariales. El segundo hecho es que son un partido con una estrategia parlamentarista, es decir, que su razón de ser se ubica en el marco electoral y del régimen democrático burgués, por lo que las elecciones son su prioridad ante todo. Por eso ante la responsabilidad que le dan las encuestas han aceptado todas las presiones de los empresarios, la iglesia y los medios de comunicación. Por último su política de gobierno es la de conformar una coalición con sectores burgueses, y no tienen otra opción de gobernar ya que son la pata izquierda del régimen democrático burgués.

 

Por eso, pese a que no logró darse la coalición con el PAC para las estas elecciones, su política para conformar un posible gobierno será con sectores burgueses, como ya Villalta lo ha dicho en varias ocasiones y por eso ahora el FA pasa de nuevo coqueteándole al PAC.

 

Hoy el centro de su campaña política es la de demostrarle a la oligarquía de este país que cumplirá todos los acuerdos que sostienen la actual política económica. Es muy evidente que Villalta y la dirección del Frente Amplio, tiene un pacto político por defender los pilares del modelo que se impuso en los últimos 30 años desde los PAES (Programas de Ajuste Estructural), y que termino de imponerse con el TLC. Por eso es que ha tenido un giro cada vez más pronunciado a la derecha en sus declaraciones políticas y su programa.

 

Esto se ha expresado en el apoyo al préstamo del banco mundial para financiar la universidad pública, en los eurobonos para financiar las carreteras, en apoyar el concordato con el Vaticano, en mantener los beneficios para las zonas francas, y en el acuerdo con la propuesta del Impuesto Sobre el Valor Agregado (IVA). Además ha dicho que no rompería en lo absoluto con los TLCs, ni con las aperturas. y dejaría intacto todo aquello que ha sido privatizado o concesionado como la electricidad, etc.

 

Desde el PT estamos convencidos que este programa del FA obedece a un acuerdo con la oligarquía y el imperialismo para verse confiable y que le permitan ser gobierno. Esto es parte de un fenómeno que viene ocurriendo en toda América Latina con los gobiernos autodenominados progresistas, como el de Funes, Evo Morales, Chavez, y Lula en Brasil, donde aplicaron la misma receta del FMI y pactaron con las burguesía de cada país en defender sus intereses centrales. Pese a esto el FA hoy está haciendo todo lo posible en demostrar que están mucho más a la derecha que el castro chavismo y demás gobiernos de frente popular, incluso negando sus simpatías que antes eran públicas.

 

Desde el PT queremos discutir francamente con todo el activismo que ha venido luchando en estos últimos 15 años, que el apoyo a la venida de Obama y su agenda de patrullaje conjunto en mayo pasado, no es un hecho aislado sino parte de un programa muy claro donde también encajan los acuerdos con sectores de la oligarquía, como se confirmó con las declaraciones de Edgar Sánchez, accionista del Ingenio Taboga y primo de Oscar Arias, quien estuvo presente en un acto del Frente Amplio en Cañas de Guanacaste, donde dijo sentirse “muy complacido y muy tranquilo de que en un futuro gobierno del Frente Amplio puntos preocupantes como pueden ser la generación de energía limpia (gran negocio de dicho ingenio) por ejemplo, este garantizada, igualmente la producción de combustible de etanol”. Esto no solo demuestra que se mantendrán intactas las bases económicas del actual modelo, sino que el FA mantendrá el plan de resolver la crisis en favor de los sectores empresariales.

 

Esta no es una discusión secundaria, sino que tiene de telón de fondo la batalla por la independencia política del movimiento de masas, ya que el FA y Villalta tienen como estrategia convencernos de que para cambiar el estado actual de las cosas hay que confiar en el régimen político actual, que no permite sindicatos en el sector privado, que no permite la organización política y sindical de los cientos de miles de nicaragüenses, que no permite la defensa de las mujeres en sus puestos de trabajo, entre muchas otras cosas. Es muy claro que si el Frente Amplio aplica todo lo que Villalta viene diciendo en los medios de comunicación y en sus giras, nada cambiará y será una nueva expectativa de cambio que decepcionará.

 

El programa que hoy levantamos en el PT no es un capricho de la militancia, sino que es el programa que el conjunto del activismo ha levantado en los últimos quince años contra el modelo ne

oliberal, como la ruptura contra el TLC y la vuelta al modelo de telecomunicaciones para rescatar el ICE, o la defensa de las convenciones colectivas y construir sindicatos en el sector privado. Nuestra propuesta de 10% de aumento salarial no es antojadiza, y tiene que ver con la demanda de años y años de la clase trabajadora por recuperar su nivel adquisitivo.

 

Pero estas y muchas otras propuestas solo se pueden lograr si se tiene una clara política de enfrentamiento con los partidos patronales y sus políticas.

 

Todo el activismo que ha venido luchando se está viendo ya desilusionado y traicionado por el compadrazgo del FA con el sector empresarial, y es por esto que insistimos que la mejor opción es votar por la candidatura de Héctor Monestel y nuestros candidatos a diputados.

 

¡Votemos arriba y la izquierda, y sumémonos a la campaña del PT!