El 7 de Octubre sumémonos a los estudiantes: A las calles contra los recortes del gobierno y la oposición

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Para este 7 de Octubre, la FEUCR, desde una asamblea estudiantil en la Universidad de Costa Rica, ha convocado a una manifestación a Casa Presidencial y la Asamblea Legislativa para protestar contra los recortes presupuestarios que hoy llegan del gobierno, de la Asamblea Legislativa y la Contraloría.

 

Celebramos esta convocatoria y hacemos un llamado a todas las dirigencias sindicales y al mismo Frente Amplio a seguir el ejemplo de los estudiantes. Ya es hora de que salgan a encarar los recortes impulsados por Ottón Solís y los del gobierno en las calles.

El pleito de los recortes: un mismo objetivo, dos tácticas distintas

En los últimos días la discusión del presupuesto 2015 ha sido presentada ante el pueblo como un enfrentamiento entre el gobierno, que defendería un presupuesto “alto”, con aumentos demasiado generosos para las pensiones, universidades y empleados públicos y Ottón Solís que, secundado por Liberación, el Libertario, y la misma UCCAEP, defenderían mayores recortes al “despilfarro” del gobierno.

Desde el Partido de los Trabajadores opinamos que esta forma de plantear la discusión es falsa y termina cayendo del lado de la defensa del presupuesto del gobierno, que es también un presupuesto de recortes.

Este plantea un recorte que ataca centralmente al pueblo trabajador, que incumple la ley y profundiza el deterioro de los servicios del estado.

No garantiza la obligación constitucional que tiene el gobierno de otorgar 8% del PIB para la educación pública. Tampoco cumple con pagar las graves deudas que tiene el gobierno con la CCSS y que la tienen en una crisis de servicios. Restringe el presupuesto para ayuda social, a tono con su política de disminuirla y complicarle las cosas a las familias pobres para calificar para becas. Destina un presupuesto insuficiente para poner resolver las listas de espera de la Red de Cuido. También plantea desde ya un congelamiento de plazas que son necesarias en el estado y un importante recorte en las horas extra de los trabajadores públicos, horas que de todos modos seguirán siendo exigidas por las jefaturas pero sin ser pagadas a los empleados.

La “megamoción” de Ottón Solís, así como las del PUSC, sigue la misma lógica que el gobierno pero intenta ir más a fondo. Pretende 307 mil millones de recortes en los mismos rubros que ya fueron recortados.

Hay que recordar también que fue el mismo Luis Guillermo y el sector, supuestamente “progre” del PAC quienes colocaron a Ottón en la dirección de la comisión de hacendarios y quienes hoy están por mantenerlo.

La política que impulsa Ottón de recortar horas extra en el presupuesto es hoy aplicada por Luis Guillermo Solís vía directriz y la de recortar anualidades de los empleados públicos de manera adelantada, justificada luego con “evaluaciones” proviene de la misma Política Nacional de Empleo Estatal (PNEE) que hoy el gobierno negocia con todas las dirigencias sindicales.

Es decir, que Luis Guillermo y Otton comparten el mismo objetivo de recortar, así como las mismas herramientas. Su diferencia está centrada en la táctica y los tiempos.

El presidente quiere ir aplicando los recortes al ritmo de la negociación con las dirigencias sindicales de ANEP, la RERUM NOVARUM, el ICE y el Magisterio. Mientras que Ottón Solís busca aplicar los recortes desde la Asamblea Legislativa mediante un pacto con el PLN y el resto de los partidos.

En palabras del mismo presidente, se trata de que el pueblo escoja entre “el bisturí o el machete”, y no de un enfrentamiento entre un presupuesto “social” y uno con recortes. Mucho menos entre un “nueva” y una “vieja forma de hacer política.

El verdadero origen del déficit.

Hoy toda la discusión del presupuesto se encuentra secuestrada por la obligación, aparentemente ineludible, de recortar el presupuesto para disminuir el déficit fiscal.

Medios de comunicación, gobierno, y la mayoría de los partidos políticos reducen la discusión presupuestaria a la necesidad de recortar.

Se presupone también que los “aumentos” en salarios del sector público, a las universidades o gasto social son los principales responsables del crecimiento acelerado del déficit fiscal en país.

En la realidad, de los 1.3 billones que plantea el gobierno como aumento de presupuesto, 776 mil millones corresponden a incrementos en pagos de deuda. Mientras que los aumentos en salud, educación, agricultura, obras públicas y pensiones a penas si llegan a unos 379 mil millones, es decir, la mitad.

El verdadero origen del déficit fiscal responde a las décadas en las que los gobiernos han sacrificado las finanzas del estado para garantizarle al empresariado jugosas exoneraciones fiscales, completa tolerancia a la evasión fiscal y entrega de los mejores negocios del estado.

A partir de esto han endeudado al país año tras años hasta volverlo cada vez más en un pagador perpetuo, que ha destinado por casi 20 años entre un 20% y un 50% de su presupuesto anual a la deuda.

Esta es la verdad que el empresariado, los medios y la mayoría de los partidos, ocultan con tal de obligar al trabajador público y a todo el pueblo a pagar los costos del déficit fiscal con recortes.

Es por eso que creemos que a la hora de discutir el presupuesto, debe ser en esas jugosas exoneraciones y esa impagable deuda que los neoliberales han hecho contraer el país, en donde el pueblo ponga su mira a la hora de hablar de recortar.

Frente Amplio le hace el juego al gobierno

Actualmente el Frente Amplio se ha unido a la convocatoria contra los recortes de las universidades. Sin embargo, esto lo hace luego de haber caído en el mismo juego de todos los neoliberales y del gobierno, reduciendo también su oposición al proyecto presupuestario a una discusión de recortes.

Así lo demuestran las mismas declaraciones del 2 de Octubre de Gerardo Vargas en La Nación en donde reclama, refiriéndose a la propuesta de recortes del ejecutivo, que “el gobierno aun está en deuda con su propuesta y debe recortar más”

A pesar de su oposición a los recortes a las universidades, el Frente Amplio presiona para que el gobierno recorte más y no le exige a su aliado que cumpla con temas como el mismo 8% para la educación, o la presupuestación de la deuda del estado con la CCSS. Ambas banderas que el FA ha levantado en otros momentos, pero que hoy decide bajar para quedarse junto al gobierno.

Ni que hablar de su completa sumisión al pago de la deuda y los regímenes de exoneración fiscal que oprimen con recortes y superexplotación a los trabajadores del país para garantizar la continuidad del lucro de los bancos y el empresariado.

Los estudiantes marcan el camino

Esta semana el movimiento estudiantil es el único que se coloca del lado del pueblo, convocando a una manifestación a casa presidencial en contra de los recortes. Con independencia de quien los impulsa, si el presidente, el PAC o Liberación, se preparan para defender su presupuesto y exigir las necesidades que les han sido postergadas por los gobiernos neoliberales, incluido este.

Mucho que aprender tienen las dirigencias de los sindicatos del sector público, cuyas bases hoy son las más atacadas por el gobierno y el blanco central de la oposición legislativa. Y sin embargo aún no reaccionan.

Al contrario, de la ANEP a la APSE todas siguen esperando que el gobierno salga en su defensa, siguen sentadas en la mesa de negociación, cuando es este mismo quien impulsa la política de recortes de conjunto.

Hoy llamamos a estas dirigencias, así como al mismo Frente Amplio a enfrentar los rec

ortes vengan de donde vengan y romper con el gobierno de Luis Guillermo Solís que busca avanzar en los ataques heredados del PLN.

Es necesario exigir en las calles que este “gobierno del cambio” garantice un presupuesto que acabe con las listas de espera en la CCSS y en la Red de Cuido, con la crisis de infraestructura en la CCSS y el MEP. Que invierta en obra pública que el país necesita en lugar de profundizar la entrega de nuestros recursos con cogeneración eléctrica y concesiones.

Es urgente que el gobierno salga a generar empleo para frenar la creciente miseria en que el empresariado está sumiendo a nuestro pueblo. Programas como Manos a la Obra deben ser convertidos en plazas del estado. El interinazgo y el congelamiento de plazas debe terminar.

Debemos exigirle al gobierno también que remueva a Ottón Solís de la presidencia de la comisión de hacendarios. Que suspenda el pago de la deuda y realice una auditoría para ver cuánto del billonario endeudamiento que tiene hoy el país ha ido a parar a la piñata de las concesiones o al bolsillo de los empresarios vía exoneración de impuestos.

Todas estas cosas no se lograrán con llamados de atención al gobierno. Es claro que este se va a acercando de a poco a la “línea dura” de los recortes. Solo la lucha callejera logrará derrotar los recortes y acercarnos al presupuesto que el pueblo requiere.