Balance sobre el XXIII Congreso Universitario

 

El XXIII Congreso Estudiantil Universitario (CEU), celebrado los días 29, 30 y 31 de agosto, demostró entre otras cosas la fragmentación y desmovilización que en general sufre el moviendo estudiantil de la UCR. Parte de este balance recae en una dirección llena de contradicciones  de clase, y de axiomas políticos malogrados. Precisamente la FEUCR-PROGRE busca dirigir al movimiento estudiantil cada vez más a la despolitización y desmovilización total.

 El congreso en concreto, no preparó políticamente a los estudiantes en miras a las luchas que vendrán en los próximos años producto de la mala negociación del FEES y la política del gobierno de Chinchilla que intenta desbancar cada vez más a la educación pública en general. Las consignas de “diálogo”, “paz” y hasta “solidaridad con el gobierno” pintaron la tónica de las pocas discusiones, demostrando que la dirección del movimiento estudiantil, no hace más que sembrar una actitud pasiva en la vanguardia.

 El CEU fue en general, una nube de humo que propone a un movimiento estudiantil “participativo” pero sin un fondo político. Esto se refleja concretamente en que la mayoría de ponencias no se discutieron, sino que solo se le hicieron cambios al Estatuto de la FEUCR. Además ante la propuesta hecha por el MAS de no cerrar el CEU con el fin de dar las discusiones políticas más adelante, no fue acogida por las demás agrupaciones políticas, ya que se interesaron más en “quedar bien” cerrando el CEU al tercer día, algo que sin duda usarán como logro electoral, pese a que esto sea algo vacío y de fondo hasta negativo.

 La política del MAS en el CEU

 Durante el XXIII CEU, la posición del MAS, siempre fue clara, y eso nos posiciona como los estudiantes que quieren un movimiento estudiantil que defienda las políticas correctas, como lo es garantizar la educación pública, gratuita y de calidad, como lo es la unidad de acción entre los trabajadores y estudiantes en la UCR, como lo es la defensa de un Estado Laico que garantice la verdadera libertad de dedición de la persona sobre sí misma.

 La política que seguimos en conjunto produjo inevitablemente contradicciones en otras corrientes dentro del CEU, traduciéndose finalmente en resoluciones incoherentes por parte del mismo. Un claro ejemplo de estas contradicciones se refleja en la actitud favorable de los congresistas hacia las luchas desempeñadas por los compañeros chilenos y por los estudiantes de la UNA, en defensa de la educación pública (algo que también nosotros apoyamos). En contraposición, cuando desde el MAS se propone la defensa de la educación pública dentro de la UCR, concretamente a defensa del 8% del PIB para la educación y producir presión a una mejor negociación del FEES, los sectores regresivos del congreso apostaron a sencillamente no hacer nada e ir en contra.  Esta es una clara muestra de una contradicción en el movimiento estudiantil por la falta de una verdadera dirección política

 Evitar las contradicciones provocadas en las otras corrientes políticas,  que no lograron formular una consigna consecuente con su ideología, se consigue de una manera concreta: llevando un programa que responda a los interese de clase y a nuestra política, que enfrente a las corrientes conciliadoras y desmovilizadoras, con un programa combativo y consecuente.

 Aparte de esas situaciones el CEU deja claras las tareas de nuestro partido hacia los siguientes años en el movimiento estudiantil de la UCR. Además  muestra de una manera clara las contradicciones que se crean en los otros frentes, cuando intentan defender una política vacía y puesta con el fin de facilitar luchas a ciertos sectores de la burguesía costarricense.

 Desde el MAS continuaremos defendiendo una política consecuente y combativa en la UCR,  en defensa de una educación gratuita, pública y de calidad; lucharemos por provocar en el movimiento estudiantil síntomas de lucha cada vez más ofensivos en contra de un sistema que cada vez es más ofensivo contra los estudiantes y las clases oprimidas.

 ¡Por la defensa de una educación pública, gratuita y de calidad!

¡Por un movimiento estudiantil consciente clasista y combativo!