¡Abramos el debate electoral en el movimiento sindical!

 En los distintos sectores sindicales donde interviene el PT hay compañeros, dirigentes y sectores que han comenzado a atacar al partido por “estar involucrando” al movimiento sindical de manera abierta en la campaña electoral.  Estos ataques con buena o mala intención buscan evitar una discusión fundamental dentro del movimiento sindical: ¿Cómo deben actuar los sindicatos en las elecciones? ¿Cuáles es la mejor política para el conjunto de la clase trabajadora de cara a las elecciones? Hay muchos compañeros que equivocadamente creen que lo mejor puede suceder es “la independencia” de los sindicatos de todos los partidos (ver recuadro 1).

Nosotros, como activistas sindicales, defendemos nuestro derecho individual a participar en cada una de las

organizaciones sindicales en que estamos. Así como cualquier compañero puede estar organizado en el partido que considere. La discusión de fondo es cual partido representa los intereses de nuestra clase organizada en dicho sindicato (ver recuadro 2).

Nuestro partido lo que levanta es la necesidad de un 10% de aumento de emergencia al salario de la clase trabajadora de nuestro país; por plan de obra pública para combatir el desempleo; por la defensa de la Caja; por el cobro de impuestos a los empresarios, no a los trabajadores para subsanar la crisis fiscal; la defensa del derecho que tenemos a organizarnos en sindicatos; una lucha contra la burocracia sindical y en defensa de la democracia. Por la unidad y movilización de la clase trabajadora para poder defender estos ejes, entre otros.

Es por esta falta de perspectiva política en el movimiento sindical que hay movilizaciones y huelgas, pero únicamente de forma defensiva frente a ataques. La perspectiva gremial que caracteriza al sector sindical de oposición al gobierno hace que si bien tengamos victorias con estos métodos como el Combo, igual se terminen imponiendo las políticas de los gobiernos de turno, como con las convenciones colectivas y el tope a las cesantías.

Por eso creemos que es fundamental que los sindicatos discutan a fondo cuál opción electoral representa mejor sus intereses. La central sindical Rerum Novarum ya se posicionó y llamó a votar por Villalta y el Frente Amplio (FA). En la asamblea de medio período de la ANEP se hizo presente Villalta, reforzado la posición de Albino Vargas al no externar crítica alguna.

La pregunta clave será el resto del movimiento sindical, que se autodenomina independiente y clasista junto con el cual venimos luchando contra las políticas de los partidos empresariales como la Reforma Procesal Laboral (RPL), las distintas luchas del pasado 25 de junio, contra la ley de salario único, contra la reforma fiscal del gobierno del PLN. ¿De qué lado van a ubicarse en el marco de las elecciones a nivel nacional? ¿Del lado de partidos abiertamente pro empresariales? ¿O partidos que como el FA lamentablemente impulsan políticas como la RPL y el mayor endeudamiento de nuestro país con los Eurobonos ?  

Los compañeros organizados dentro del PT que formamos parte del movimiento sindical, hacemos un llamado al conjunto del movimiento sindical para que en primer lugar dejen de lado los ataques y maquinaciones contra los activistas de izquierda que intervienen en el sindicato. Que además tomen la discusión electoral seriamente y organicen debates en todos los sindicatos con los candidatos presidenciales para que se discuta en el seno de las organizaciones sindicales cuál es la alternativa que mejor representa a los trabajadores en estas elecciones.

Además, invitamos a todos los compañeros que comparten nuestro programa y se quieren sumar a la lucha a que se acerquen a nuestras filas a construir el Partido de los Trabajadores y a la campaña electoral que recién está por arrancar.

 

Recuadro 1:

El desarrollo del sindicalismo en Costa Rica siempre ha ido de la mano de un proyecto político.

En 1874 se fundan las primeras organizaciones obreras en Costa Rica, La “Sociedad de Artesanos” fue fundada por el padre Francisco Calvo, la Iglesia organizó sistemáticamente organizaciones de artesanos con el objetivo de fortalecer su proyecto político, ya en 1889 el Obispo Thiel, alinea a una fracción de las sociedades de artesanos con el partido político Unión Catolica.

Hacia 1893 los asociaciones de artesanos se independizan de la influencia de la iglesia y apoyan al Partido Independiente Demócrata de Felix Arcadio Montero, partido de ideología liberal-radical.

En los años veintes las huelgas por la jornada de 8 horas y otras luchas laborales concluye con la construcción de la CGT y el Partido Reformista de Jorge Volio, de orientación católica-social.

A partir de 1931 con el surgimiento del PC CR y la disolución del Partido Reformista, la mayoría de sindicatos que surgirán en el país tendrán orientación comunista. Hasta el año 1948, la principal central del país será la CTCR, central dirigida por el PCCR.
En 1943, surge la CTRN Rerum Novarum que representa el sindicalismo pro patronal vinculado a Benjamín Núñez, este proyecto  terminará fundiéndose en el PLN, gracias a la acción dictatorial de la Junta Fundadora de la Segunda Republica dirigida por José Figueres, se disolvió a la CTCR y se ilegalizaron el PVP y los sindicatos comunistas. Desde entonces la principal central del país representa al proyecto político de liberación nacional.

En los años 70’ s y 80’s con el surgimiento de la izquierda pro cubana como el PSC y el MRP y la reorganización del PVP surge el sindicalismo entre los funcionarios públicos y en las plantaciones de banano y fruta.

 

 

Recuadro 2:

 Sobre el partido y los sindicatos:

“La autonomía real, práctica y no metafísica, de la organización sindical, no se ve perturbada ni disminuida en lo más mínimo por el intento del Partido Comunista por influir sobre ella. Todo militante del sindicato tiene derecho a votar como le parece y a elegir al que él considere mejor…

El proletariado no debe creer nada a ciegas. Debe juzgar a cada partido y a cada organización por su trabajo. Los obreros deben desconfiar doblemente de los aspirantes a dirigentes que actúan de incógnito, pretendiendo hacerles creer que no necesitan ninguna dirección…

Los comunistas no tienen ninguna razón, ni ideológica ni organizativa, para esconderse tras los sindicatos. No los utilizan para maquinaciones de trastienda. No los rompen cuando están en minoría. No perturban de ningún modo el desarrollo independiente de los sindicatos y apoyan sus luchas con todas sus fuerzas. Pero al mismo tiempo el Partido Comunista se reserva el derecho a expresar sus opiniones sobre todos los problemas del movimiento obrero, incluso sobre los sindicales, de criticar las tácticas de los sindicatos y de hacerles propuestas concretas que aquellos, por su parte, son libres de aceptar o rechazar.” L. Trotsky. Sobre los sindicatos (1923).