9) ¡No más recortes ni impuestos al pueblo trabajador! ¡Que la crisis fiscal la paguen los ricos que la generaron!

Tres décadas de libre comercio y capitalismo neoliberal nos han llevado a la quiebra del estado reflejada en el desfinanciamiento de derechos como la salud y la educación públicas, el deterioro sin solución de la obra pública, la privatización de diversos servicios mediante la concesión, entre otros.

En el fondo el estado ha perdido la capacidad de darle mantenimiento y ampliar su infraestructura y servicios públicos debido a que ha dejado de recaudar impuestos a causa de los grandes beneficios fiscales que le ha dado el libre comercio a las importaciones y exportaciones, de las exoneraciones del impuesto de renta a las zonas francas y de la tolerancia a la evasión fiscal.

Solo con las exoneraciones del impuesto de la renta que privilegian a sectores como las zonas francas y a las transacciones financieras el país ha dejado de recaudar alrededor de 342 mil millones [3] (1,8 % del PIB) anuales, casi un tercio déficit fiscal. Mientras que la tolerancia a la evasión fiscal ha representado unos ¢1,2 billones [4] anuales. Otro ejemplo fue el de los Certificados de Abono Tributario otorgado a los sectores exportadores, cuya vigencia significo la pérdida de unos ¢560 mil millones de colones.

Esto es lo que hecho que hoy el gobierno deba pagar un 40% de sus gastos básicos a base de deuda, y que los intereses de esta representen hoy un tercio de nuestro presupuesto.

Hoy nuestro país se desliza hacia el abismo de la peor crisis económica desde 1929 y su impacto viene reduciendo aún más los ingresos fiscales que financian el presupuesto.

Ante esta situación el gobierno y otros partidos políticos mienten diciendo que el origen del déficit fiscal se reduce al “descontrol” en el crecimiento de los salarios y plazas de los empleados públicos, de las pensiones y del gasto en educación. Y que para salir de esta crisis es necesario recortar el gasto social, aumentar impuestos a los trabajadores, y recortar el salario de los empleados públicos.

Lo que no dicen es que nuestro país lleva 30 años conviviendo con un gigantesco hueco en sus ingresos fiscales, pagando billones al año en intereses de deuda; deuda con la que maquillan el hecho de haber convertido al país en un paraíso fiscal sin capacidad para pagarle a sus empleados y construir obra pública sin endeudarse nuevamente.

El ejemplo más recientes de esto está el plan de Consolidación Fiscal, donde del total de ingresos que se pretenden recaudar para acabar con el hueco fiscal, el 75% proviene de recortes a la educación, al IMAS, al aporte estatal a la CCSS, de la reducción de salarios, plazas y pensiones de los empleados públicos y del aumento en el impuesto de ventas y su cobro a los servicios por medio del IVA.

Por lo que ante este panorama la propuesta del Partido de los Trabajadores es:

• ¡No más recortes ni impuestos al pueblo trabajador! que la crisis fiscal la paguen los ricos

• ¡No más endeudamiento para financiar las exoneraciones de impuestos a los empresarios!

• ¡Por una moratoria al pago de la deuda a los grandes bancos y capitalistas nacionales y extranjeros!

• Por una auditoria con representantes del pueblo trabajador que determine cuanto del endeudamiento con el que el país ha venido cargando ha estado vinculado con concesiones estafa y casos de corrupción de los distintos gobiernos. Que esta también determine la necesidad cuanto de esta deuda debe ser devuelto a las arcas de las instituciones estatales.

• Por una reforma fiscal que aumente los impuestos sobre la renta, las transacciones financieras y cobre impuestos a los ricos y empresarios actualmente exonerados

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[3] http://www.crhoy.com/exoneraciones-fiscales-representan-para-hacienda-una-perdida-de-58-del-pib/

[4]  http://www.crhoy.com/evasion-en-impuesto-de-ventas-y-renta-ronda-los-1-200-billones-de-colones/