8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora: Seguimos construyendo una alternativa para las mujeres trabajadoras

 

 DSC0688El 8 de marzo fue declarado Día de la Mujer Trabajadora por la Conferencia de Mujeres Socialistas celebrada Copenhage en el año de 1910. Clara Zetkin, dirigente de la II Internacional, propuso esta fecha en conmemoración de la brutal muerte que sufrieron las trabajadoras de la fábrica Cotton a manos de la patronal, que incendió la fábrica con las obreras adentro cuando hacían exigencias por mejoras a sus condiciones laborales.

 En el año de 1917, en conmemoración de esta fecha, las obreras rusas tomaron las calles exigiendo “Pan, tierra y paz” siendo parte de la antesala de la Revolución Rusa.

Las mujeres se siguen movilizando y luchando en todo el mundo. Nuestras demandas siguen pasando por la batalla contra un sistema económico que utiliza el machismo como ideología para explotarnos cada vez más.

 Este 8 de marzo, queremos hacer una discusión a partir de la coyuntura política por la que atraviesa el país, marcado por unas elecciones en las que el PT se presentó por primera vez como opción a nivel electoral y en donde la discusión está aún abierta ante la segunda ronda.

 Elecciones nacionales y subasta de derechos

 Durante las pasadas elecciones nuestros derechos fueron ofrecidos al mejor postor. A excepción de Héctor Monestel del PT, todos los candidatos se encargaron de asegurar a las Cámaras Empresariales que podían estar tranquilos, que sus intereses no se iban a ver afectados y se preocuparon por confirmarle a la iglesia que no tocarían el tema de derechos sexuales.

 Las contradicciones en los discursos fueron la tónica de la campaña, porque mientras argumentaban defender a las mujeres, difundían un programa político que mantiene nuestras condiciones de vida de manera precarizada. Ninguno de esos partidos dio un apoyo real a los derechos de las mujeres, porque defender los derechos de las trabajadoras hay que atacar los intereses del gran capital.

 En esta segunda ronda electoral la tónica sigue siendo la misma. Tanto el PAC como el PLN tienen como centro de sus propuestas el dar continuidad a un modelo excluyente y con un proyecto estratégico que se mantiene a favor de los sectores empresariales. Por eso ambos tienen acuerdo en temas como la continuidad del Tratado de Libre Comercio, el Plan Fiscal o el modelo de concesión de obra pública. Y por eso somos categóricos al decir que en esta segunda ronda no hay por quien votar.

 En el tema de la mujer, muchas han puesto sus expectativas sobre la figura de Ana Helena Chacón, candidata a la vicepresidencia por el PAC, quien siendo diputada anteriormente por el PUSC, impulsó proyectos por derechos de las mujeres y población gay-lésbica. Pero no podemos olvidar sin embargo que fue ella también una de las defensoras del Sí al TLC, apoyando el Tratado y toda su agenda de implementación, es decir un modelo económico generador de pobreza y desigualdad que ha afectado especialmente a las mujeres.

 No podemos hablar de emancipación de la mujer cuando no hay empleo. No se puede reducir la mortalidad materna e infantil cuando el acceso a la salud es cada vez más limitado. No se pueden mejorar las condiciones de vida cuando la privatización encarece los servicios básicos.

 Por eso la lucha por el fin de la opresión de la mujer debe insertarse en la lucha contra los intereses del gran capital, que se colocan por encima de la calidad de vida de los pueblos, de la igualdad, del fin de la discriminación entre los géneros. Hay que atacar la causa estructural de la pobreza y la sumisión.

 La nueva conformación de la Asamblea Legislativa, con una mayor representación de diputados religiosos, nos anuncia una nueva oleada de ataques contra los sectores oprimidos. Ya han anunciado la conformación de un bloque para oponerse a proyectos como la Fecundación In Vitro y derechos civiles para parejas del mismo sexo.

 Pero las mujeres jóvenes, pobres y trabajadoras seguiremos luchando. No solo en contra de la opresión, sino contra la continuidad de este modelo excluyente y explotador.

 Requerimos un partido de la clase trabajadora

 Para enfrentar los ataques del gobierno, requerimos de la más amplia unidad de la clase trabajadora, hombres y mujeres unidos en la lucha contra la opresión y la explotación. 

Nuestro partido no es un partido electoral que se presenta cada cuatro años. Nuestro partido se construye en las luchas, y por hemos estado antes y seguiremos estando después de las elecciones, levantando las banderas en defensa de las mujeres trabajadoras.

• Seguiremos defendiendo de la creación de centros de cuido universales, gratuitos y de calidad, que faciliten el ingreso de las mujeres al mercado laboral ante el recargo de las labores de cuido que se nos ha impuesto.

• Estamos por el fin de la desigualdad salarial. Igual pago por igual trabajo.

• Defendemos el derecho y la ampliación de la licencia de maternidad y paternidad. Y por la garantía efectiva del permiso de lactancia.

• Estamos por la prohibición efectiva del despido a mujeres embarazadas.

• Por la protección inmediata para las mujeres agredidas y castigo para los agresores.

 Requerimos de un partido socialista que lleve a fondo la batalla por la liberación de la mujer, esa emancipación que solo podrá ser posible acabando con el capitalismo.

 Por eso hacemos una invitación a construir este partido, a que se acerquen al PT y vengan conocer y debatir con nosotras un programa socialista para las mujeres trabajadoras.

Acompáñenos este 8 de marzo en los actos políticos que estará organizando el Partido de los Trabajadores en San José y en Los Chiles.