28 de junio: Día del Orgullo

Por una estrategia basada en la lucha para conquistar la igualdad de derechos

En 1969 alrededor del bar Stonewall, la juventud LGBTI más marginal de Nueva York enfrentó al Estado y a la policía en una gran batalla que dio origen al movimiento de liberación de la población LGBTI. Producto de esta gran demostración de lucha, organización y resistencia se realizan actividades alrededor del 28 de junio en todo el mundo.

La opresión afecta todos los días a millones de personas en el mundo solamente por el hecho de ser mujeres, pertenecer a otra raza o etnia, o tener una orientación sexual distinta a la de la mayoría. A pesar de que la opresión está relacionada con aspectos culturales de la sociedad y afecta a personas de todas las clases sociales, la opresión se vive de manera distinta según la clase social a la que se pertenece. Quienes dependen de su fuerza de trabajo para vivir, sufren de manera cotidiana la exclusión, la discriminación, el acoso laboral y sobre todo el temor a ser despedidos y perder sus ingresos por el simple hecho de que se conozca su orientación sexual.

Si bien en la Marcha de la Diversidad, algunas grandes empresas se promocionan como “espacios libres de discriminación”, la realidad es que esas 25 empresas que participarán este año, no son representativas de la realidad que se vive en las casi 37.000 empresas que hay en el país y de tantos otros espacios laborales. Se estima que un 90% de las empresas privadas, están en contra de otorgar a las familias de las parejas del mismo sexo el derecho a beneficios laborales, como el seguro social.[1]

La versión capitalista de la lucha por la liberación

El 28 de junio empezó siendo un espacio de lucha y de reivindicación del espacio público frente a las redadas y la persecución policial, lamentablemente, ha sido convertido en una fiesta de empresas y gobiernos, donde irónicamente este año es el Ministro y la Viceministra de Justicia quienes serán los mariscales de la marcha.

Las Embajadas de Estados Unidos e Israel participan en distintas partes del mundo, mientras sus gobiernos asesinan todos los días a las poblaciones oprimidas. Igualmente multinacionales y empresas que desfilan todos los años promocionando sus políticas gay-friendly como HP, Coca Cola, Intel, Sykes, entre otras, enfrentan denuncias a nivel mundial por condiciones de sobreexplotación a sus trabajadores, destrucción del planeta y financiamiento a las campañas de partidos políticos conservadores y homo-lesbo-trans-bi-fóbicos.

Costa Rica no es la excepción, 13 embajadas y 25 empresas participarán este año de la Marcha del Orgullo que se ha convertido en un desfile, cuyo lema lo confirma: Pintemos San José de colores: celebremos el orgullo. Este espacio que ha sido patentado por una persona que cobra los espacios, en el que la Embajada de Estados Unidos se coloca en primera fila, y que tiene un alto mensaje elitista, donde nos intentan vender el dinero y el ocio como referentes de nuestra liberación.

Los métodos engañosos y traicioneros del gobierno y el FA

Además todos los años nuestros derechos son negociados por todos los partidos políticos en la Asamblea Legislativa. Para la elección de la Presidencia de la Asamblea Legislativa 2014-2015, al PAC no le tembló la mano para dejar de lado la agenda LGBTI a cambio de obtener los votos del bloque conservador que permitiera la elección de Henry Mora. Y nuevamente este año, la complicidad de todos los partidos permitió que el diputado evangélico del PRC, Gonzalo Ramírez, obtuviera este cargo.  Tanto el PAC como el Frente Amplio, que son partidos donde muchos activistas han colocado sus esperanzas, siguen traicionando las luchas, al poner nuestras demandas de lado a cambio de cuotas de poder.

Igualmente sucede con el gobierno de Luis Guillermo Solís, quien izó la bandera de la diversidad en la Casa Presidencial y que en campaña electoral prometió la Ley de Matrimonio Igualitario pero hoy dice que no la aprobará.

Retomemos la lucha

Desde el PT consideramos que es necesario recuperar el carácter de lucha del 28 de junio. Esta debe ser una fecha no solo para visibilizar con mucho orgullo la diversidad sexual sino también para presentar y hacer visibles nuestras demandas. Tomamos las calles para decir:

Creemos que una de las principales luchas que tenemos que dar, es por la defensa del Estado Laico sin concordato. Nos enfrentamos a una arremetida conservadora que nos ataca no solo desde los púlpitos de las iglesias, sino que lo hace también cada vez con más poder desde sus curules en la Asamblea Legislativa. Con los miles de millones que se le otorgan a la Iglesia todos los años podríamos garantizar los programas de salud para nuestra población, campañas de educación sexual, educación laica y científica en todos los centros educativos, etc.

De igual forma hay que exigir al gobierno de Luis Guillermo Solís la aprobación de la Ley de Matrimonio Igualitario, la cual sería solamente el primer paso para la lucha por la conquista de todos los derechos para todas las personas.

Pero si bien esas conquistas serán importantes, nuestra lucha no puede limitarse a apostar por el espacio legislativo en el que se ha querido cercar al movimiento LGBTI. La única manera de poner fin a la opresión contra la población LGBTI, contra las mujeres, las personas migrantes, es acabando con las bases del sistema explotador que la alimenta. Por eso, nuestra estrategia debe pasar por una lucha contra el capitalismo.

 

Conformemos un bloque crítico y de lucha

 

Para conseguir realmente todos los derechos para todas las personas, es necesario que nuestras demandas vayan más allá de la Asamblea Legislativa y la vía jurídica.

Es necesario que el activismo construya espacios de organización para discutir, educar y realizar campañas para la lucha por nuestros derechos. Pero tiene que incorporar también la participación de otros sectores sociales, partidos políticos, sindicatos y otras organizaciones gremiales, que deben tomar la agenda LGBTI como parte de su plan de lucha.

Este domingo 25 de junio nos sumamos al llamado a marchar con el Bloque del Orgullo Disidente y Feminista y que construyamos este espacio más allá de la marcha como herramienta de lucha por nuestras reivindicaciones.

¡Por un Estado laico!

¡Contra la mercantilización del orgullo y sus lógicas de exclusión capitalistas!

¡Matrimonio igualitario ya!

¡Por la no discriminación en el espacio laboral!

¡Por un bloque combativo y de lucha!

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[1] La discriminación en el trabajo por motivos de orientación sexual e identidad de género. Proyecto PRIDE-OIT.